sábado, 15 de noviembre de 2014

Otras vidas posibles

Día 35: Yo he vivido muchas veces como una humana, hasta que me elevé, pero seguí viviendo en la Tierra, ahora como una ayudante celestial. Salvo a las personas que están a punto de morir cuando no deben, y aunque suene extraño, hay veces que me arrepiento de haber salvado a ciertas personas.

Amalia se encontraba triste, Pedro no tenía nada que ver, solamente ella se sentía triste. Volcó todos esos sentimientos en la bitácora, hasta que se sintió un poco aliviada y salió a caminar.
Amalia: (Pensando) ¿Yo fui igual de cruel que estos humanos? A veces me arrepiento de tener que dejar morir a ciertas personas solo por salvar a otras. Tengo que decírselo, hoy por fin le digo a Clara la verdad.
Amalia estaba tan concentrada, que no se dio cuenta que Clara estaba en frente de ella.
Amalia: Clara…yo… tengo algo que decirte.
Clara: ¿Qué es, Amalia? Te ves muy preocupada.
Amalia: Clara, es algo sobre tu pasado. Yo te conocí hace tiempo.
Clara: ¿A qué te refieres? ¿Amalia estás hablando de mi pasado como humana?
Amalia: Sí, yo te conocí cuando recién comenzaba salvar a la gente. Tú vivías en un pueblo junto a tu esposo y tus dos hijos. Un día tuvieron un accidente automovilístico, yo acudí a ustedes cuando estaban por morir, primero salvé a tu hija, pero tuvo daños irreversibles y perdió la vista. Luego, salvé a tu hijo, él no tuvo daños graves. Tú y tu esposo estaban por morir, solo tenía tiempo de salvar a uno, tú decidiste que fuera él, yo lo salvé pero moriste pocos instantes después. Antes de morir tú habías dicho “Está ya no es mi vida”.
Clara: ¿Me estás diciendo que yo morí para salvar a mi esposo? ¿Mis hijos siguen vivos?
Amalia: Tus hijos, o los hijos de tu vida pasada, siguen vivos. Y son… son…
Clara: ¿Quiénes son, Amalia? Espera, tú me dijiste que mi hija quedó ciega, eso quiere decir que… mis hijos son… Leo y Paz.
Amalia: Sí. Parte de ti sigue viva en ellos.
Clara: Entonces la historia de que Justo los perseguía es falsa ¿No?
Amalia: No, la historia es real. Cuando Justo se enteró que ellos tenían dones, los persiguió hasta perderlos.
Clara: Leo… Paz…mis… hijos…
Esa misma tarde, Venecia reunió a todos porque estaban descuidando a las misiones.
Venecia: Sol, Luna, ¿Saben que está haciendo Dalila? ¡No! La han estado descuidando por estar preocupándose por Ana.
Sol: Pero, parte de la misión involucra a Ana…
Venecia: ¡No importa! Son dos, pueden ocuparse de cosas por separado, no es necesario que estén todo el día juntas ¿Está claro?
Luna y Sol: Si, Venecia. – Dijeron apenadas las gemelas.
Venecia: Clara, ¿Qué ocurre con Matías? ¿Hizo avances? ¡No! Esta misión se está echando a perder, y todo porque no pueden cumplir un sencillo objetivo.
Clara: Yo… tienes razón.
Venecia: Claro que tengo razón. Amalia, Pedro está cada día más vulnerable y no ha conseguido un solo amigo.
Amalia: Yo soy su amiga…
Venecia: ¿Y de qué sirve? Tú, como todos nosotros vamos a irnos algún día, y Pedro no tendrá amigos, lo que lo llevará a foja cero. Flor ¿María se está curando o algo? ¡No! Además, está cada día más déspota y destructiva.
Flor: No, está mejorando…
Venecia: No seas tan arrogante, Flor. ¿Y Adrián, Mistral?
Mistral: Él… él… no hizo avances.
Venecia: Como lo sospechaba. Todos están muy lejos de cumplir sus misiones, y si seguimos a este ritmo, la humanidad va a ser destruida.
Sol: ¡Basta, Venecia! Nos críticas a todos, pero ¿Vos, hiciste algo para ayudarnos?
Luna: Es verdad, no haces lo que debe hacer un líder.
Clara: Y mucho menos nos das consejos o algo útil.
Amalia: Si nosotros estamos mal, tú estás peor.
Flor: Nunca nos preguntas si estamos mal o si necesitamos ayuda.
Mistral: Y jamás nos guías.
Venecia: ¿Qué es esto? ¿Una rebelión? ¿Una escena de protesta? Somos lo suficientemente superiores como para discutir bajezas. Ahora, retírense y piensen lo que les he dicho.
Sol: ¡No, Venecia! Esta vez nosotros nos hartamos, nosotros queremos dar las órdenes.  
Venecia: ¿Quieren tomar las decisiones? ¡Está bien! ¡Yo renuncio! Ustedes ahora se van a hacer cargo de todo ¡Pero de todo!
Venecia se marchó, esa quizás fue la última vez que pudieron verla.
Al día siguiente, Amalia era la única que se veía afligida por la despedida de Venecia. Ella se encontraba enfrente de la casa de Pedro, decidida en hacer lo que Venecia había dicho antes de irse “¿Y de qué sirve? Tú, como todos nosotros vamos a irnos algún día, y Pedro no tendrá amigos, lo que lo llevará a foja cero”. Evitar que caiga en foja cero era su objetivo. Ella llamó a la puerta y Pedro abrió.
Pedro: ¿Qué haces vos acá?
Amalia: Pedro, alguien me dijo que por más que fuera tu amiga no iba a servir, y tiene razón.
Pedro: ¿Qué estás diciendo? ¡Ves, ya me abandonas! ¡Sos igual que todos!
Amalia: No, Pedro. Al contrario, yo te voy ayudar a encontrar amigos.
Pedro: ¿En… serio?  - Dijo casi al borde de las lágrimas -  Yo nunca tuve alguien que me quisiera, vos… vos… sos única. Gracias, Am… amiga.
Sin darse cuenta, Amalia había cumplido su primer objetivo, que Pedro tuviera aunque sea un amigo. Alguien que lo quiera, que lo proteja, pero sobre todo, alguien que lo ayude.

Los humanos no son crueles porque quieren, sino porque antes alguien fue cruel con ellos. Comprendí que nosotros debemos romper esa cadena, y que en vez de crueldad, odio y dolor, transmitan amor, felicidad y alegría. Ellos no pueden hacerlo solos, porque todos están perdidos en una oscuridad profunda, todos son náufragos en sus propias islas, todos están aislados. Por eso nosotros debemos iluminarlos, rescatarlos y amarlos.

Desde la despedida abrupta de Venecia, todos habían seguido inconscientemente los consejos que le había dado ella.
Sol se ocupó de vigilar a Dalila, acompañarla y cuidarla. Mientras que Luna, se ocupó de resolver los problemas que enfocaban a Ana.
Clara había hecho grandes avances con Matt. Lo enamoró, se le resistió, estuvo a punto de entregarse al amor de él, pero como su misión era enamorarlo, lo terminó rechazando. Tal cosa hizo que Matt pensara estrategias para seducirla.
Amalia había intentado que Pedro establezca vínculos con otros jóvenes, objetivo que casi estaba cumpliendo.
Flor había convencido a María que debía comer, que lo que ella tenía era una enfermedad. María logró admitirlo, expresarlo a otras personas, había dejado de ser un intento de imitación de Azul, para ser ella misma.
Adrián aceptó la propuesta de Mistral de mudarse con Flor y él. Estaban construyendo una amistad, un lazo que Adrián jamás había experimentado. Sentía, por fin, que había esperanza de tener otra vida.
Pero, como las misiones estaban transformándose, también lo hacían los Saynas. Ana tenía un plan infalible, que muy sencillamente podría volver oscura a Dalila.
Joaquín, el padre de Matt, había armado una trampa perfecta, y Clara había caído en ella. Su plan era que Clara enamoré a Matt, y luego demostrarle a él que el Amor es para débiles, idiotas, y que en verdad no existe.
Susana y Esteban, los padres de Pedro, iban a esperar el momento justo para atacar. Ese momento sería cuando el amigo de su hijo, que solo será un cómplice de ellos, lo abandoné y Pedro esté más vulnerable.
Noelia, la madre de María le hará creer que ella es gorda, que en realidad ella no tiene anorexia y bulimia, sino que tiene obesidad. La llevará hasta el extremo, hasta hartarla y convencerla de esa falsa realidad.
Juan, el amigo de Adrián, lo incitaría a delinquir. Prometiéndole una vida “acomodada y fácil”, algo que seguro lo tentaría.

Todas las misiones lograron un cambio, pero como todos los anteriores, es un cambio frágil que se puede romper en cualquier momento. Venecia nos dio grandes consejos antes de marcharse, consejos que todos estamos siguiendo, aunque yo sola me he dado cuenta de eso. Además, he notado cambios raros en los supuestos Saynas que nos indicó Paz. Ninguno está avanzado ni haciendo nada. Aunque, no debemos confiarnos, porque la oscuridad siempre está al acecho.

Venecia había logrado una jugada exitosa. Ella les hizo ver los retrocesos que tenían, con el solo hecho de llevarlos al hartazgo y así, sin que se dieran cuenta, harían lo que ella les pedía. Todo había salido tan perfecto que ni ellos, exceptuando Amalia, se dieron cuenta.
Pero, como “todo lo que sube tiene que bajar” las misiones fueron cayéndose una a una.
Dalila había sido expulsada de la escuela, por la broma que le había hecho a Pedro hace alrededor de cinco semanas. Eso la llenó de resentimiento, pero lo que menos esperó fue que Ana le revelará un oscuro secreto: Sus padres la abandonaron porque jamás la habían querido, solo la tuvieron porque Trisia no quería complicaciones. Esa noticia resquebrajó, literalmente, el alma de Dalila. Poco a poco volvía a oscurecerse.
Joaquín irrumpió en una charla entre Clara y Matt. Cuando ella se fue para dejarlos solos, él le hablo sobre lo estúpido que te vuelve el amor, y que si se llegaba a enterar que estaba enamorado, debía afrontar las consecuencias.
Julián, el cómplice de Susana y Esteban, jugó con las ilusiones de tener un amigo de Pedro, y luego lo abandonó cruelmente, sin antes decirle un montón de insultos. Pedro cayó en una profunda depresión, y creyó que sus padres iban a contenerlo, pero solo recibió insultos muchos más dolorosos que los que le había dicho Julián.
Noelia degradó a su hija lo más posible, diciéndole cosas sobre su supuesto sobrepeso. María terminó creyendo esa realidad, que no era más que una simple fantasía.
Adrián, como lo había esperado Juan, lo tentó la propuesta de la vida fácil. Nuevamente, había caído en el abismo, del que tanto le costó sacarlo Mistral.


Todos habían vuelto a caer en el abismo, en la oscuridad, en foja cero. Pero por más que hayan vuelto a ese lugar, todos ya habían vivido la experiencia de nuevas vidas, de realidades diferentes, tener en sus propias manos la posibilidad de otras vidas posibles.

miércoles, 12 de noviembre de 2014

Luz y Oscuridad

Día 28: ¿Qué es el Amor? Se preguntan algunos humanos, Matías no es uno de ellos. Él cree tener Amor, cuando en realidad está más vacío que nunca. Por eso he llegado yo que soy Amor y doy Amor, a demostrarle que puede ser feliz sin utilizar a los demás, que el Amor es capaz de sanar heridas, de crear nuevas personas, pero principalmente, el Amor es capaz de separar la Luz de la Oscuridad.

Clara estaba escribiendo su bitácora, cuando percibió algo. Esa sensación era escalofriante, era como si alguien la estuviera observando desde algún lugar en el que ella no podía verlo. Y aunque fuera casi imposible, no se equivocaba. En la sala de reuniones, había un hombre de 59 años, era idéntico a Joaquín, el padre de Matt, pero había algo diferente en su interior, era más oscuro, más sombrío. Era extraño que Clara no lo viera, pero ese hombre sabía muy bien porque no podía observarlo: Clara se estaba acostumbrando a la percepción humana, y como los humanos tienen un nivel de percepción menor, no lograba verlo.
En cuanto Venecia llegó, Clara le informó sobre lo ocurrido, pero al parecer esa presencia ya no se encontraba ahí.
Mientras tanto en la torre, el hombre idéntico a Joaquín llegaba y se presentaba ante un hombre de una apariencia maléfica, tendría alrededor de 45 años, y al parecer su nombre era Luis, porque en cuanto hubo saludado a este hombre, Joaquín pronunció ese nombre.
Joaquín: Luis, mi señor, he estado vigilando los movimientos de Clara, pero aún seguía escribiendo la bitácora.
Luis: Debes acceder a esa bitácora, saber que sucede con las llamadas “misiones” y traerlas a nuestro lado.
Joaquín: Mi señor, he intentado corromper nuevamente a Matías, pero Clara ha hecho progresos y lo ha estabilizado hacia el lado de la Luz.
Luis: ¿Crees que eso me importa? ¡Oscurécelo! ¡Si hay barreras, rómpelas! ¡Si ella no te deja avanzar, haz que ella retroceda! ¡Pero si no corrompes el alma de Matías y la vuelves completamente oscura, sabes el futuro que te espera!
Joaquín: Si… mi señor, lo… lo haré.
En cuanto Luis gritó, Joaquín se acobardó como nunca antes.
Paz se encontró con Venecia, y ella tuvo que darle malas noticias.
Paz: Venecia, he notado que las misiones tiene “Saynas” cerca de ellos.
Venecia: ¿Qué son los “Saynas”?
Paz: La oscuridad se divide en tres tipos de poderes: Los “Morks”, luego siguen los “Nefros”, y los más peligrosos son los “Saynas”.
Venecia: Yo conocía los morks y los nefros, pero jamás había escuchado de los Saynas.
Paz: Son seres oscuros y despreciables, se pegan a la gente y al no tener forma definida, copian la apariencia de las víctimas. Son tan poderosos que no necesitan un cuerpo para sobrevivir, con solo copiar su forma es suficiente.
Venecia: Eso quiere decir que hemos estado peleando con fuerzas oscuras sin darnos cuenta.
Paz: Sí, y aunque no te hayas dado cuenta, todas las misiones tienen un Sayna cerca.
Venecia: Es imposible que nosotros no nos hayamos dado cuenta.
Paz: Es posible, por ejemplo, Ana poseía un Sayna, pero Sol y Luna lo empujaron hacia afuera cuando le demostraron amor. Lo mismo pasó con Joaquín; Susana y Esteban, los padres de Pedro; Noelia, la madre de María; y Juan, el amigo de Adrián.
Venecia: ¿Y cómo es posible que no lo hayamos visto?
Paz: Tengo una teoría: Todos ustedes, al pasar mucho tiempo con las misiones, se acoplan a su nivel de percepción, y no logran percibir lo que comúnmente deberían percibir.
Venecia: Estoy siendo atacada por muchas preguntas. Dime, ¿Por qué han retrocedido? ¿Cuántos son? ¿Cómo haremos para defendernos? Soy la jefa y fui tan ciega de no observar algo importante, todo por preocuparme demasiado en los humanos.
Paz: No, Venecia, esta misión es de todos y cada uno de nosotros. Tú puedes ser la jefa, pero todos formamos parte de un grupo. Yo puedo tratar de responder algunas de tus preguntas.
Utilizaré el ejemplo de Fermín: Ellos son las piezas negras y ustedes las blancas en un gran juego de ajedrez. Ustedes movieron cuando vinieron junto a Inti, Ámbar, Devi y los demás. Luego fue su turno y ellos prefirieron atacar por otro lado, eligieron como víctimas a personas que ustedes no conocían, y lograron oscurecerlos. Es por eso que la Fuerza Femenina los llamó, y ustedes respondieron a ese ataque con Amor, con tanto Amor como para hacerlos retroceder. Ellos no tuvieron otra opción que volver a su lugar de origen. No es casualidad que esa torre emergiera cuando ustedes vinieron.
Venecia: ¿A qué te refieres?
Paz: A que esa torre es el centro de concentración de los Saynas. Ellos reúnen fuerzas, planean movimientos y los efectúan desde ese centro. Tú recién me has preguntado cómo harán para defenderse, y es fácil: Respondan con Amor, mucho Amor. Ellos son dolor, son heridas, y el dolor y las heridas se curan con Amor.

Nuestras misiones no saben de qué se trata el Amor, ni saben que se siente disfrutarlo. Desde que estuvieron en este mundo, vivieron el dolor en carne propia. De una u otra forma estuvieron del lado de la Oscuridad, pero cuando llegamos les dimos esperanza, y fue como un faro en medio de esa oscuridad, un faro que indicaba hacia donde estaba la Luz.

Luis ordenó inmediatamente que todos los Saynas se reunieran en la torre, que él llamaba “Bat Tower”.
Luis: ¡Todos han fracasado en la misión!
Ana: Pero, la misión aún no ha term… - Se animó a decir Ana, pero fue interrumpida.
Luis: ¡Claro que ha terminado! ¡Y no he pedido tu opinión! ¿Sabes cómo está Dalila? Está siendo curada. Sol y Luna han hecho progresos en ella, pero tú, no has podido derrotar a dos mocosas débiles.
Uno a uno les fue diciéndole lo mal que les iba con sus humanos asignados. De pronto, Ana se levantó y reclamó.
Ana: Luis, tú nos dices lo mal que nos va, pero sin embargo tus hijos están del lado de la Luz.
Luis: ¡Te callas! ¡No se te ocurra nombrar de nuevo a Leo y Paz! ¡Ellos son tema prohibido para ustedes! ¡Ahora váyanse y ocúpense de esos humanos! Y no vuelvan, a menos que estén de nuestro lado.
Mientras tanto, Pedro se encontraba en su cuarto.
Pedro: (Pensando) Aún no dejó de pensar en esa chica, ¿Existirá o será parte de mi imaginación?
Amalia: Soy real, Pedro.
Pedro se quedó helado cuando escuchó la voz, y aún más cuando vio a esa chica, a la chica que lo había salvado.
Amalia: Pedro, por favor, esta vez no te desesperes. Soy real y soy mucho más que una joven, pero déjame explicártelo.
Pedro: Yo… yo… yo estuve investigando sobre ti. Sé muchas cosas. Pero tengo una pregunta, ¿Por qué me salvaste? Mi vida es insignificante.
Amalia: No, Pedro, tú eres único. No tienes que pensar en lo malo que te han hecho, sino lo bueno que te has hecho tú, ya que la única mirada que te debe importar es la del Amor.
Pedro: Lo dices como si fuera fácil que te ignoren tus padres, que todos en la escuela se burlen de vos, pero no es fácil. Mi vida es un infierno, nadie me quiere, ni se preocupa por mí.
Amalia: Sabes, yo conozco a alguien que es muy parecido a ti, y hoy es una persona cruel y llena de odio. Yo no quiero que te conviertas en eso, yo quiero que tú seas un alma pura. Yo sé que no es fácil que todos te rechacen, por eso estoy acá, para ayudarte, para ser tu amiga, para ser tu aliada.
Pedro: ¿Vos crees que me voy a comer el cuento de que queres ser mi amiga? ¡Todos me odian! En algún momento, vos te vas a ir y voy a volver a quedarme solo. Pero a vos no te va a importar, porque todos me usan y después se olvidan de mí ¡No soy nada!
Amalia: No, Pedro, te aseguro que yo no me voy a ir y no te voy a dejar solo. Yo quiero ser tu amiga, quiero que tengas Amor.
Amalia hizo uso de su don nuevamente, y apoyó su mano en el pecho de Pedro. Él sintió como si su cuerpo se reconfortará, como si su propia alma se renovara.

Nosotros, los seres de luz, usamos el Amor para curar las heridas que la Oscuridad deja. Algunas heridas son más grandes y difíciles de curar que otras, como las heridas de las misiones, que son un claro ejemplo de dolor. Pero en todos los casos, el dolor siempre sucumbe ante el Amor, porque el Amor es alegría, es salvación, es Luz, y la Luz siempre ilumina todo, hasta lo más oscuro y sombrío.

Luis se encontraba solo en la “Bat Tower”, observando una fotografía de una familia. En ella, había una mujer bella, tenía el pelo castaño, sus ojos eran verdes como las hojas en primavera, pero había algo en ella que la hacía más angelical.
Luis: ¿Por qué me hice esto? Yo debía cuidarlos, tú me dijiste que los amara, pero no pude ¡Soy un inútil!
Enfurecido, Luis arrojó la fotografía contra el piso, y en el reverso de la misma se podía observar “Leo, Paz, Clara y yo. Año 2000”. Todos estaban en el patio de una casa hermosamente decorada con todo tipo de antigüedades.

jueves, 30 de octubre de 2014

Pasado ¿Pisado?

Día 21: Las misiones están retrocediendo más rápido de lo que avanzaron. Todos, incluida Venecia, nos estamos preocupando, porque además de que han pasado tres semanas terrestres y hemos retrocedido mucho, hemos descubierto que un meteorito impactará en la Tierra en unos meses, lo cual podría significar el fin del mundo. Según los habitantes de Astronomy H, el meteorito caerá en doce semanas terrestres, coincidiendo el día de finalización de la misión. Tenemos sospechas de que es un mensaje de la Fuerza Masculina Celestial que nos advierte que no hay tiempo que perder.
Venecia reunió a todos, para exponer los avances y retrocesos de las misiones.
Venecia: Todos han tenido un pequeño avance en sus misiones, pero luego retrocedieron, por no saber cómo mantener ese avance. Es por eso que los he reunido, para que todos sepamos cómo resolver los problemas de las misiones. Empieza tú Clara.
Clara: Bien, Matías, o como me dijo que lo llame, Matt, tuvo un avance considerable, o eso creí.
Matt se encontraba en una de las estancias que poseía el  padre. Esa tarde había invitado a Clara para poder conquistarla.
Matt: ¿Y qué te parece?
Clara: ¿Crees que no me di cuenta que queres hacer?
Matt: ¿De qué hablas? Yo te invité para que podamos tener una tarde hermosa, así arreglamos nuestros problemas. No quiero que estés enojada conmigo, bonita.
Clara: Yo no voy a caer como todas las personas que manipulas, Matías.
Matt: Dos cosas: No me llames Matías, soy Matt. Y yo no quiero “manipularte”, como decís vos, no, yo quiero pedirte perdón por tratarte mal en la fábrica.
Clara: Matt, pero vos no sos así…
Clara no pudo decir nada, porque en ese momento Matt le dio un beso. Por alguna extraña razón, a Matt ese beso le pareció único, aunque él había besado a centenares de chicas, ese beso fue mágico e inigualable.
Clara: Matt, ¿Qué hiciste?
Matt: ¿Ves? Yo te dije que te iba a conquistar.
Clara: Si crees que con un beso vas a conquistarme, estás mal.
Matt: ¡Uh! Sos insoportable. Te invito a una estancia, te trato bien, te doy un beso y decís “Si crees que con un beso vas a conquistarme, estás mal” ¿Qué más tengo que hacer para que no te quejes?
Clara: Qué seas vos mismo, sin trucos ni estrategias.
Clara dejó a Matt con un poco de culpa, ya que dentro de ella algo le decía que debía quedarse con él, pero otra parte la obligaba a irse.
Venecia: Entonces, ¿Él te besó?
Clara: No fue un beso, porque él me lo dio sin que yo se lo pidiera. Aunque de todos modos, él quiso disculparse conmigo, pero fue todo parte de una estrategia para manipularme.
Venecia: ¿Estas segura que todo fue una estrategia?
Clara: No. Cuando me besó, fue como mágico. Era como si ya nos conociéramos ¿Me explico?
Venecia: Sí, y muy bien. Clara, vos y Matías son almas gemelas, como yo con Noah. Lo hablaremos luego de la reunión. En cuanto a la misión, debes tratar de evitarlo, es la única forma de poder avanzar. Sol, Luna, siguen ustedes.
Luna: Dalila está cada día más agresiva.
Sol: Eso se debe a que Ana la maltrata cada vez más. Intentamos alejarla de Dalila, pero es imposible.
Venecia: ¿No intentaron con saber por qué Ana maltrata a Dalila? Quizás ahí esté la solución.
Luna: Sí, hemos intentado, y hemos descubierto que Ana era como Pedro. Ella vivía en un pequeño pueblo, pero el padre tuvo una oportunidad de trabajo y se instalaron en la ciudad.
Sol: Cuando Ana fue transferida de escuela, sus compañeros la trataban de “rara” o “salvaje”, solo por venir de un pueblo de la provincia.
Luna: Ella les contó a sus padres, pero no hicieron nada. Además de ser rechazada en la escuela, Ana se sentía excluida en su propia casa, ya que los padres se interesaban en Trisia por sus buenas notas.
Sol: El amor de los padres para con Trisia fue creciendo tanto como caía el amor hacia Ana. Ella comenzó a llenarse de resentimiento hacia sus compañeros, sus padres, pero principalmente hacia su hermana.
Luna: Esto puede explicar porque Ana odia a Dalila, porque quizás ve en Dalila a su hermana, a la que, según ella, le robó todo.
Venecia: Investiguen a fondo el odio de Ana. Sigues tú, Flor.
Flor hubiese hablado, si no fuera porque se escucharon ruidos ensordecedores provenientes de afuera.
Amalia: ¿Qué es eso Venecia?
Venecia: No lo sé, vamos afuera por si esto se llega a derrumbar.
Todos salieron corriendo, y lograron ver una especie de torre que emergía a lo lejos. La torre tenía un color oscuro y solo los seres de luz podían apreciar una estela de energía negativa a su alrededor.

La mayoría de los humanos piensan que la oscuridad y el dolor puede sanar esos traumas del pasado, pero no se dan cuenta que esos traumas solo se curan con Amor y por Amor. Descubrimos junto a Luna, que Ana tiene heridas del pasado que aún siguen abiertas, lo mismo que le ocurre a Dalila, pero con la diferencia que Ana creó ella sola esas heridas. Ella comenzó abriendo esas heridas poco a poco, pero sus padres sin darse cuenta, la abrieron aún más. Ana nunca pudo curarse de sus traumas, e intentó adjudicarle su mal a alguien, ese alguien fue su hermana, pero como ha fallecido, Dalila, su sobrina, ha sido su nuevo blanco.

Por raro que pareciera, ningún humano se había percatado de la presencia de la torre. Todos fueron al “ViveRo Bar” y se encontraron con Manuel.
Venecia: Manuel ¿Has visto esa torre?
Manuel: ¿Cuál torre?
Venecia le indicó la torre, pero Manuel no veía nada. Ahí se dio cuenta porque ningún humano se había dado cuenta de la torre, solo los seres con mayor percepción podían verla, y eso explicaba porque ellos la notaban y Manuel no.
Venecia les dijo que ella se ocuparía del asunto de la torre, y que no perdieran de vista a sus misiones. Luna y Sol fueron directo a la casa de Ana. Cuando Ana abrió la puerta, se la veía demacrada y alcoholizada.
Ana: ¿Qué quieren ustedes? No ven que Dalila no está.
Sol: No vinimos a hablar con Dalila, queríamos hablar con usted.
Ana: Pero yo no quiero, así que ¡Chau!
Luna: Ana, por favor.
Luna juntó las manos con Sol, y ambas despidieron una luz, que iluminó por completo a Ana.
Luna: Ana, podes confiar en nosotras. Explícanos que te pasó, porque te hiciste tan oscura.
Ana: Ella fue, yo no quise odiarla, pero me algo me obligaba. -  Contaba entre lágrimas y sollozos.
 Sol: ¿Estás hablando de tu hermana?
Ana: ¡Ni se te ocurra nombrarla! ¡Ella hizo que mi vida fuera un infierno!
Luna: Ana, Trisia no te ha hecho nada. Vos sola abriste tu propia herida.
Ana: ¡No! Ella hizo que mis padres me desplazaran, que mis compañeros me despreciaran ¿Y saben que más? ¡Ella me sacó a mi novio, con el que después tuvo una hija! ¡Encima, la hija es igual a ella! Sonrisa falsa, quiere caerle bien a todos, pero por dentro es una víbora, eso te lo aseguro.
Sol: No sé qué pasó en la relación con tu hermana, pero Dalila no es lo que vos decís.
Ana: ¿No? ¡Entonces decime que es, dale!
Luna: Ella no quiso ser así, vos la obligaste. Ella es pura, igual que vos, tienen que cerrar esas grietas, curar las heridas, y ahí se van a dar cuenta de que ustedes son más parecidas de lo que creen.
Ana: ¡No, yo no soy como ella! ¡Ella es igual a su madre, y yo no soy como…! ¡¡Trisia!!
Sol: Ana, nosotras sabemos y creemos que vos sola vas a curar tus heridas, pero no lastimes, eso no ayuda.
Ana: ¿Por qué no se van, pendejas? Déjenme sola, por… favor.
Sol y Luna: Está bien. Pero una última cosa: Ana, si nada te queda, elige el amor.
En cuanto se fueron Luna y Sol, Ana comenzó a llorar como nunca lo había hecho, liberando todos los males que tenía guardados, convirtiendo el dolor en Amor.

Los humanos tienden a poseer “traumas”. Son miedos que no pudieron superar, y que los reprimen expulsando dolor. Ana y Dalila poseen traumas, pero son demasiados oscuros, tan oscuros que no pueden borrarlos ellas solas, es por eso que se necesitan la una a la otra, pero parte de esos traumas evitan que se unan. Para eso llegamos nosotros, para que todos ellos luchen contra sus propios miedos, y así poder liberarse del pasado.

Venecia se dirigió a la torre sin compañía. Cuando llegó allí, pudo percibir a una chica y a un chico, él era mayor que ella, y por lo que aparentaba él tendría 16 años. Se acercó sigilosamente para no ser vista, pero la chica gritó:
¿? : ¡Leo, allí hay alguien! ¡Veo su aura!
Venecia intentó correr, pero el tal Leo disparó una flecha, que hizo que su vestido la atrapara en el tronco de un árbol.
Leo: ¿Quién eres? ¿Sabes algo de esta torre?
Venecia: Esperen… ustedes ¿Ven la torre?
Leo: Si ¿Por qué deberíamos no verla?
Venecia: Es que los humanos… no son capaces de percibirla ¿Ustedes son humanos, verdad?
Leo: Se podría decir que sí. Pero me has desviado el tema, yo te he preguntado qué sabes de la tor…
¿? : Leo, déjala. Su aura es pura.
Leo: Pero, Paz… Está bien.
Leo liberó a Venecia de la flecha. En cuanto estuvo libre, pudo notar que Paz, esa chica joven, era ciega.
 Venecia: Espero no ser desubicada, pero ¿Tú eres ciega?
Paz: Sí, he nacido así. Con los años, me fui dando cuenta que aunque fuera ciega, podía percibir las auras de los seres vivos.
Leo: Es por eso que te ha visto sin siquiera poder ver.
Venecia: Esperen, tú me dijiste que se podrían decir que eran humanos ¿A qué te refieres?
Leo: A que somos humanos, pero desde pequeños hemos tenido habilidades que otros niños no tenían. Como mi gran puntería y velocidad…
Paz: O mi capacidad de ver sin siquiera ver.
Venecia: A ver si entiendo ¿Son humanos que tienen dones?
Paz: Si, somos un poco más superiores que otros humanos.
Venecia: Y si ustedes pueden percibir la torre, quiere decir que tienen un nivel de percepción más agudo. ¿Sus padres no les dijeron nada sobre que eran?
Leo: Nuestra madre desapareció cuando Paz nació, yo era pequeño y nuestro padre debía cuidarnos. Alguien nos perseguía, en ese momento no sabía porque, pero hoy lo he comprendido. Mi padre no pudo hacer más que fingir nuestra muerte y dejarnos en un orfanato, mientras que a él lo siguieron buscando. Nunca volvimos a saber de él.
Venecia: Lo siento, ¿Acaso no recuerdas el nombre de quién los perseguía?
Leo: Si mal no recuerdo, se llamaba algo de Justo García…
Venecia: ¡Iturbe!
Leo: Sí, ¿Cómo lo sabes?
Venecia: Yo he conocido a Justo García Iturbe. Finalmente ha fallecido hace unos años.
Leo: Nos hemos enterado. En la época de sequía, Paz pudo percibir el mal en el aire, una tarde me dijo “Lloverá muy pronto, Leo”, yo creía que era por su inocencia de niña, pero al poco tiempo comenzó a llover como no había llovido en meses.
Venecia: Sí, yo he estado en el lugar en que Justo había muerto, y luego de su muerte llovió. En fin, ¿Ustedes podrían reunirse conmigo en la semana?
Leo: No lo sé…
Paz: Claro que sí. No hace falta que nos digas donde, yo ya sé. Has dejado estela energética por donde viniste.
Venecia: Eres sorprendente Paz. Bueno, yo tengo que seguir con una misión, así que nos vemos luego.

Venecia se marchó, pero Leo y Paz se quedaron merodeando un tiempo por la torre. Si hubieran sido más atentos hubieran visto que en lo alto de ella, se encontraba un hombre y especies de almas oscuras, entre ellas estaban Ana; Joaquín, el padre de Matt; los padres de Pedro; la madre de María; y Juan, el amigo de Adrián.

viernes, 24 de octubre de 2014

Complicaciones fuera de este mundo

Día 14: María y yo mejoramos sorprendentemente luego de nuestro primer encuentro. Yo creía que ella no me iba a aceptar, y sin embargo hoy ya somos amigas. Mistral invitó a Adrián, que fue obligado, porque él le dijo que si no iba contaría todo sobre el asalto, Adrián no tuvo opción y aceptó. Lamentablemente, María se interesó en Adrián.

Venecia observaba como Flor escribía su bitácora. Últimamente, Venecia se encontraba más feliz,  todo le parecía alegre.
Flor: Venecia, ¿Tú sabes algo de Adrián?
Venecia: ¿Por qué lo preguntas?
Flor: Por María, se ha interesado en él y por mi parte, no me agrada.
Venecia: Creo que le tendrías que preguntar a Mistral. Yo no sé mucho sobre él. Ah, por cierto, avísales a los demás que luego tenemos reunión.
Flor: Okay… digo está bien.
Venecia: María te está contagiando algo parece. 
Flor: Sí jaja.
Adrián estaba harto de esperar encerrado a Mistral.
Adrián: Este chabón me tiene podrido, yo me las tomo, que deje de romper.
Mistral: ¿A dónde vas?
Adrián: Chabón, me tenes acá encerrado, no sé si sos raro o que, si me queres matar o algo. Pero me voy, y no me vengas a buscar porque te voy a llenar de plomo.
Mistral: Disculpa, pero podes ser más claro, no te entiendo.
Adrián: Mira, si no queres entender, no entiendas, pero no me busques más chabón, ¡Córtala!
Mistral: Adrián, yo lo único que quiero hacer es ayudarte.
Adrián: ¿Yo te pedí ayuda? ¡No! Deja de joder.
Adrián salió del departamento, enojado. Mientras tanto, Mistral se lamentaba por no avanzar en su misión.
Adrián se encontró en la puerta con María. Ella, ilusionada y enamorada, le dijo:
María: ¿Vivís acá?
Adrián: ¿Te conozco?
María: Vos a mí no, pero yo a vos sí. Sos el amigo de Mistral.
Adrián: Me alegro que me conozcas, pero yo no soy ningún amigo de Mistral. Chau.
María: Espera, me preguntaba si querías tomar algo.
Adrián: Mira, yo no creo que vos no seas linda, pero no me calentas.
María: Pero… yo…
María se quedó llorando en la puerta, mientras Adrián se marchaba a su pueblo. Luego de unos momentos, Flor llegó y encontró llorando a María.
Flor: ¿Qué pasa, María?
María: Soy una tarada, no sé porque te hice caso en comer, ahora estoy hecha una vaca y Adrián nunca se va enamorar de mí. Matate, Flor.
Flor: Pero, María, yo te estoy ayudando, yo te dije que Adrián no era para vos…
María: ¡Cállate idiota! Por hacerte caso, el chico del que estaba enamorada me dijo “Pero no me calentas”, ¿Sabes que quiere decir eso? Que no le parezco linda. Yo sabía que tenía que seguir siendo como Azul.
Flor: María, pero no tenes que maltratarte así, vos sos hermosa como sos.
María: Ya me di cuenta lo que pasa acá. Vos queres quedarte con Adrián, y por eso me haces engordar para que el me rechacé. Pero, la amistad o lo que teníamos ¡Murió!
Flor: María, por favor, no hagas esto…
María: No, la que hizo esto fuiste vos, vos destruiste todo ¡Vos destrozaste lo nuestro! No te quiero ver nunca más en mi vida.
Flor quedó perpleja, como en su primer encuentro.
Algunos humanos creen que se curan del dolor, causando más dolor, pero no es así. El dolor solo causa dolor, no cura, solo lastima. María creía que lastimándome podría curarse, pero se equivocó. Lo único que puede curarla es el Amor. No es necesario que el Amor venga de una pareja, puede venir de un amigo, de un padre, de un hijo. María no tiene Amor ni de padre y no tiene hijos, pero yo, como amiga, le di Amor, y ella lo aceptó. Pero, el dolor que le causó Adrián fue más grande que el Amor que yo le di. Quizás el dolor de María sea originado en un amor perdido, ya sea el de un padre o el de un abuelo. Lo único que sé es que ese dolor se curará con más Amor.
El grupo ya se encontraba en la habitación, junto a Venecia.
Venecia: Los cite porque he notado que todos han tenido un retroceso, y algunos se han frustrado. Por eso he invitado a unos amigos a la reunión. Manuel, Maia, Devi, Joaquín, pasen.
Detrás de las mismas telas de dónde apareció Venecia la primera vez, salieron estos cuatro jóvenes.
Venecia: Ellos fueron parte de la primera misión de rescate. Maia agredía todos los días a Manuel, son como Dalila y Pedro. Devi y Joaquín eran los seres de luz que ayudaron a los humanos.
Manuel: Hola, yo soy Manuel. ¿Quién está ayudando a Pedro?
Amalia: Yo.
Manuel: Te voy a dar un consejo. Presiónalo, hártalo, llévalo hasta un grado de presión en el que deba hacerte caso. Es un método efectivo.
Amalia: Gracias, pero Pedro no me registra, y la última vez que lo vi, me negaba.
Manuel: Llévalo hasta el hartazgo, en ese momento se dará cuenta que en verdad, eres real.
Amalia: Lo emplearé, gracias por ayudarme.
Venecia: Sol y Luna, luego de la reunión necesito que se queden, para una misión especial. Por otro lado, Maia también quiere darles un consejo.
Maia: Dalila causa dolor porque antes se lo causaron a ella. Tienen que averiguar que causó eso, y sacarlo de la vida de ella. Ámbar hizo eso conmigo, me hizo ver que por más dolor que cause, no va a llenar ese vacío, y les aseguro que de una u otra forma, ella se va a curar.
Sol: Intentamos decírselo, pero no resulta.
Luna: Es verdad, siempre nos termina insultando.
Maia: Entonces intenten con hechos y no con palabras.
Sol: Gracias Maia, nos ayudas mucho con tus consejos.
Luna: Vamos a ponerlo en práctica, quizás Dalila dejé de agredir.
Maia: Bueno, chabonas, dejen de agradecerme que voy a enojar.
Venecia: Bien, ¿alguien quiere hacer alguna pregunta?
Clara: Yo, pero a ti, ¿Podría venir Noah? Quizás si le pido consejo me resulte más efectivo.
Venecia: En otra ocasión, quizás. Bueno, nadie tiene nada más que decir. Se pueden retirar.
Una vez que los demás se retiraron, Venecia se acercó a Devi, Joaquín, Sol y Luna.
Venecia: Bien, Sol, Luna seguramente ya saben porque les dije que se quedaran. Devi tenía lo mismo que ustedes, ella puede ver el futuro, tal como lo hiciste tú primera, Luna, y luego lo hiciste tú Sol. Suponemos que esto sucede porque ustedes provienen de un planeta en donde las constelaciones tienen que ver mucho. Quizás las diferentes alineaciones de estrellas hacen que ustedes puedan ver el futuro.
Luna: Pero, Venecia, solo fueron palabras al azar, no significan nada.
Venecia: Estás equivocada, “Rulos de amor” significa el amor que siente Mistral por Maia.
Sol: ¿Y cómo puedes estar tan segura?
Venecia: Son simples deducciones, los “Rulos” hacen referencia a Maia, ya que es la única con rulos. Y “amor” hace referencia al enamoramiento que siente alguien por Maia, y lo más acertado es Mistral.
Sol: Es impresionante como palabras simples pueden ser representadas.
Venecia: Así es, la revelación “Luces coloridas” aún no sabemos de qué se trata, es por eso que he traído a Devi y a Joaquín.
Devi: Hola chicas. Venecia me hizo una gran presentación, pero no soy tan especial. Bien, ¿no recuerdan nada, quizás algo que ayude?
Sol: Yo no recuerdo nada.
Luna: Yo tampoco.
Devi: Bueno, no importa. Venecia, ¿Cómo es eso que explicaste de las estrellas?
Venecia: Las estrellas se ordenan de un modo y ahí es cuando ellas tienen revelaciones ¿Por qué lo preguntas?
Devi: Porque hoy a la noche podríamos probar que sucede. Quizás tengan otra revelación. Chicas, ¿Ustedes en su planeta, no tenían algún ritmo o algo que las conecte?
Sol: Hay una melodía, pero no sé si sirve.
Sol comenzó a tocar una melodía armoniosa con un extraño instrumento que llevaba siempre. De repente, ella lo soltó y, junto a Luna, comenzaron a decir palabras extrañas. Entre ellas estaban “Lágrima de amor”, “Ana, la olvidada”, “Náufragos en su propia isla”, “El cielo necesita estrellas”, “Caída inminente”, “Autores de su obra” y “Herida abierta”. Luego de unos momentos, ellas cayeron rendidas y, Joaquín y Venecia lograron atraparlas.
Devi: Eso fue muy extraño. Tienen un nivel de videncia más grande que el mío.
Venecia: ¿Han anotado todas las frases?
Joaquín: Sí, pero a simple vista, ninguna tiene relación.
Venecia: Luego las analizaremos, ellas necesitan descansar.

Hay veces que el Amor no puede curar tanto dolor, no porque el Amor sea débil, sino porque ese dolor es mucho más grande. María es un ejemplo de dolor: Sufre por no ser igual a Azul, teme que nadie la ame, pero yo le demostré que ella no tenía que ser así. Poco a poco fue aceptándose como es, pero cuando Adrián tocó la herida, el dolor volvió a surgir como la primera vez. He comprendido que ellos se alimentan de Amor y dolor, a la vez, y en algunas ocasiones, el dolor opaca al Amor, y eso los oscurece. Por eso, nosotros decidimos que si ellos quieren alimentarse con dolor, nosotros los llenaremos de Amor, el suficiente como para eliminar el daño que les causaron esos traumas.

Sol corrió apresurada hacia Venecia, que se encontraba en la panadería de Ángel y Belén.
Sol: ¡Venecia! ¡Venecia!
Venecia: ¿Qué ocurre?
Sol: Descifre que significa “Caída inminente”. Anuncia una catástrofe.
Venecia: ¿A qué te refieres?
Sol: “Caída inminente” habla sobre un meteorito que caerá dentro de unos meses, me lo han informado desde Astronomy H, quizás sea el fin del mundo. 
Venecia: ¡Eso es terrible!

Venecia y Sol corrieron a alertar a los demás de un problema que ellos no podían manejar, ya que era una complicación fuera de este mundo.