viernes, 24 de octubre de 2014

Complicaciones fuera de este mundo

Día 14: María y yo mejoramos sorprendentemente luego de nuestro primer encuentro. Yo creía que ella no me iba a aceptar, y sin embargo hoy ya somos amigas. Mistral invitó a Adrián, que fue obligado, porque él le dijo que si no iba contaría todo sobre el asalto, Adrián no tuvo opción y aceptó. Lamentablemente, María se interesó en Adrián.

Venecia observaba como Flor escribía su bitácora. Últimamente, Venecia se encontraba más feliz,  todo le parecía alegre.
Flor: Venecia, ¿Tú sabes algo de Adrián?
Venecia: ¿Por qué lo preguntas?
Flor: Por María, se ha interesado en él y por mi parte, no me agrada.
Venecia: Creo que le tendrías que preguntar a Mistral. Yo no sé mucho sobre él. Ah, por cierto, avísales a los demás que luego tenemos reunión.
Flor: Okay… digo está bien.
Venecia: María te está contagiando algo parece. 
Flor: Sí jaja.
Adrián estaba harto de esperar encerrado a Mistral.
Adrián: Este chabón me tiene podrido, yo me las tomo, que deje de romper.
Mistral: ¿A dónde vas?
Adrián: Chabón, me tenes acá encerrado, no sé si sos raro o que, si me queres matar o algo. Pero me voy, y no me vengas a buscar porque te voy a llenar de plomo.
Mistral: Disculpa, pero podes ser más claro, no te entiendo.
Adrián: Mira, si no queres entender, no entiendas, pero no me busques más chabón, ¡Córtala!
Mistral: Adrián, yo lo único que quiero hacer es ayudarte.
Adrián: ¿Yo te pedí ayuda? ¡No! Deja de joder.
Adrián salió del departamento, enojado. Mientras tanto, Mistral se lamentaba por no avanzar en su misión.
Adrián se encontró en la puerta con María. Ella, ilusionada y enamorada, le dijo:
María: ¿Vivís acá?
Adrián: ¿Te conozco?
María: Vos a mí no, pero yo a vos sí. Sos el amigo de Mistral.
Adrián: Me alegro que me conozcas, pero yo no soy ningún amigo de Mistral. Chau.
María: Espera, me preguntaba si querías tomar algo.
Adrián: Mira, yo no creo que vos no seas linda, pero no me calentas.
María: Pero… yo…
María se quedó llorando en la puerta, mientras Adrián se marchaba a su pueblo. Luego de unos momentos, Flor llegó y encontró llorando a María.
Flor: ¿Qué pasa, María?
María: Soy una tarada, no sé porque te hice caso en comer, ahora estoy hecha una vaca y Adrián nunca se va enamorar de mí. Matate, Flor.
Flor: Pero, María, yo te estoy ayudando, yo te dije que Adrián no era para vos…
María: ¡Cállate idiota! Por hacerte caso, el chico del que estaba enamorada me dijo “Pero no me calentas”, ¿Sabes que quiere decir eso? Que no le parezco linda. Yo sabía que tenía que seguir siendo como Azul.
Flor: María, pero no tenes que maltratarte así, vos sos hermosa como sos.
María: Ya me di cuenta lo que pasa acá. Vos queres quedarte con Adrián, y por eso me haces engordar para que el me rechacé. Pero, la amistad o lo que teníamos ¡Murió!
Flor: María, por favor, no hagas esto…
María: No, la que hizo esto fuiste vos, vos destruiste todo ¡Vos destrozaste lo nuestro! No te quiero ver nunca más en mi vida.
Flor quedó perpleja, como en su primer encuentro.
Algunos humanos creen que se curan del dolor, causando más dolor, pero no es así. El dolor solo causa dolor, no cura, solo lastima. María creía que lastimándome podría curarse, pero se equivocó. Lo único que puede curarla es el Amor. No es necesario que el Amor venga de una pareja, puede venir de un amigo, de un padre, de un hijo. María no tiene Amor ni de padre y no tiene hijos, pero yo, como amiga, le di Amor, y ella lo aceptó. Pero, el dolor que le causó Adrián fue más grande que el Amor que yo le di. Quizás el dolor de María sea originado en un amor perdido, ya sea el de un padre o el de un abuelo. Lo único que sé es que ese dolor se curará con más Amor.
El grupo ya se encontraba en la habitación, junto a Venecia.
Venecia: Los cite porque he notado que todos han tenido un retroceso, y algunos se han frustrado. Por eso he invitado a unos amigos a la reunión. Manuel, Maia, Devi, Joaquín, pasen.
Detrás de las mismas telas de dónde apareció Venecia la primera vez, salieron estos cuatro jóvenes.
Venecia: Ellos fueron parte de la primera misión de rescate. Maia agredía todos los días a Manuel, son como Dalila y Pedro. Devi y Joaquín eran los seres de luz que ayudaron a los humanos.
Manuel: Hola, yo soy Manuel. ¿Quién está ayudando a Pedro?
Amalia: Yo.
Manuel: Te voy a dar un consejo. Presiónalo, hártalo, llévalo hasta un grado de presión en el que deba hacerte caso. Es un método efectivo.
Amalia: Gracias, pero Pedro no me registra, y la última vez que lo vi, me negaba.
Manuel: Llévalo hasta el hartazgo, en ese momento se dará cuenta que en verdad, eres real.
Amalia: Lo emplearé, gracias por ayudarme.
Venecia: Sol y Luna, luego de la reunión necesito que se queden, para una misión especial. Por otro lado, Maia también quiere darles un consejo.
Maia: Dalila causa dolor porque antes se lo causaron a ella. Tienen que averiguar que causó eso, y sacarlo de la vida de ella. Ámbar hizo eso conmigo, me hizo ver que por más dolor que cause, no va a llenar ese vacío, y les aseguro que de una u otra forma, ella se va a curar.
Sol: Intentamos decírselo, pero no resulta.
Luna: Es verdad, siempre nos termina insultando.
Maia: Entonces intenten con hechos y no con palabras.
Sol: Gracias Maia, nos ayudas mucho con tus consejos.
Luna: Vamos a ponerlo en práctica, quizás Dalila dejé de agredir.
Maia: Bueno, chabonas, dejen de agradecerme que voy a enojar.
Venecia: Bien, ¿alguien quiere hacer alguna pregunta?
Clara: Yo, pero a ti, ¿Podría venir Noah? Quizás si le pido consejo me resulte más efectivo.
Venecia: En otra ocasión, quizás. Bueno, nadie tiene nada más que decir. Se pueden retirar.
Una vez que los demás se retiraron, Venecia se acercó a Devi, Joaquín, Sol y Luna.
Venecia: Bien, Sol, Luna seguramente ya saben porque les dije que se quedaran. Devi tenía lo mismo que ustedes, ella puede ver el futuro, tal como lo hiciste tú primera, Luna, y luego lo hiciste tú Sol. Suponemos que esto sucede porque ustedes provienen de un planeta en donde las constelaciones tienen que ver mucho. Quizás las diferentes alineaciones de estrellas hacen que ustedes puedan ver el futuro.
Luna: Pero, Venecia, solo fueron palabras al azar, no significan nada.
Venecia: Estás equivocada, “Rulos de amor” significa el amor que siente Mistral por Maia.
Sol: ¿Y cómo puedes estar tan segura?
Venecia: Son simples deducciones, los “Rulos” hacen referencia a Maia, ya que es la única con rulos. Y “amor” hace referencia al enamoramiento que siente alguien por Maia, y lo más acertado es Mistral.
Sol: Es impresionante como palabras simples pueden ser representadas.
Venecia: Así es, la revelación “Luces coloridas” aún no sabemos de qué se trata, es por eso que he traído a Devi y a Joaquín.
Devi: Hola chicas. Venecia me hizo una gran presentación, pero no soy tan especial. Bien, ¿no recuerdan nada, quizás algo que ayude?
Sol: Yo no recuerdo nada.
Luna: Yo tampoco.
Devi: Bueno, no importa. Venecia, ¿Cómo es eso que explicaste de las estrellas?
Venecia: Las estrellas se ordenan de un modo y ahí es cuando ellas tienen revelaciones ¿Por qué lo preguntas?
Devi: Porque hoy a la noche podríamos probar que sucede. Quizás tengan otra revelación. Chicas, ¿Ustedes en su planeta, no tenían algún ritmo o algo que las conecte?
Sol: Hay una melodía, pero no sé si sirve.
Sol comenzó a tocar una melodía armoniosa con un extraño instrumento que llevaba siempre. De repente, ella lo soltó y, junto a Luna, comenzaron a decir palabras extrañas. Entre ellas estaban “Lágrima de amor”, “Ana, la olvidada”, “Náufragos en su propia isla”, “El cielo necesita estrellas”, “Caída inminente”, “Autores de su obra” y “Herida abierta”. Luego de unos momentos, ellas cayeron rendidas y, Joaquín y Venecia lograron atraparlas.
Devi: Eso fue muy extraño. Tienen un nivel de videncia más grande que el mío.
Venecia: ¿Han anotado todas las frases?
Joaquín: Sí, pero a simple vista, ninguna tiene relación.
Venecia: Luego las analizaremos, ellas necesitan descansar.

Hay veces que el Amor no puede curar tanto dolor, no porque el Amor sea débil, sino porque ese dolor es mucho más grande. María es un ejemplo de dolor: Sufre por no ser igual a Azul, teme que nadie la ame, pero yo le demostré que ella no tenía que ser así. Poco a poco fue aceptándose como es, pero cuando Adrián tocó la herida, el dolor volvió a surgir como la primera vez. He comprendido que ellos se alimentan de Amor y dolor, a la vez, y en algunas ocasiones, el dolor opaca al Amor, y eso los oscurece. Por eso, nosotros decidimos que si ellos quieren alimentarse con dolor, nosotros los llenaremos de Amor, el suficiente como para eliminar el daño que les causaron esos traumas.

Sol corrió apresurada hacia Venecia, que se encontraba en la panadería de Ángel y Belén.
Sol: ¡Venecia! ¡Venecia!
Venecia: ¿Qué ocurre?
Sol: Descifre que significa “Caída inminente”. Anuncia una catástrofe.
Venecia: ¿A qué te refieres?
Sol: “Caída inminente” habla sobre un meteorito que caerá dentro de unos meses, me lo han informado desde Astronomy H, quizás sea el fin del mundo. 
Venecia: ¡Eso es terrible!

Venecia y Sol corrieron a alertar a los demás de un problema que ellos no podían manejar, ya que era una complicación fuera de este mundo.

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