jueves, 30 de octubre de 2014

Pasado ¿Pisado?

Día 21: Las misiones están retrocediendo más rápido de lo que avanzaron. Todos, incluida Venecia, nos estamos preocupando, porque además de que han pasado tres semanas terrestres y hemos retrocedido mucho, hemos descubierto que un meteorito impactará en la Tierra en unos meses, lo cual podría significar el fin del mundo. Según los habitantes de Astronomy H, el meteorito caerá en doce semanas terrestres, coincidiendo el día de finalización de la misión. Tenemos sospechas de que es un mensaje de la Fuerza Masculina Celestial que nos advierte que no hay tiempo que perder.
Venecia reunió a todos, para exponer los avances y retrocesos de las misiones.
Venecia: Todos han tenido un pequeño avance en sus misiones, pero luego retrocedieron, por no saber cómo mantener ese avance. Es por eso que los he reunido, para que todos sepamos cómo resolver los problemas de las misiones. Empieza tú Clara.
Clara: Bien, Matías, o como me dijo que lo llame, Matt, tuvo un avance considerable, o eso creí.
Matt se encontraba en una de las estancias que poseía el  padre. Esa tarde había invitado a Clara para poder conquistarla.
Matt: ¿Y qué te parece?
Clara: ¿Crees que no me di cuenta que queres hacer?
Matt: ¿De qué hablas? Yo te invité para que podamos tener una tarde hermosa, así arreglamos nuestros problemas. No quiero que estés enojada conmigo, bonita.
Clara: Yo no voy a caer como todas las personas que manipulas, Matías.
Matt: Dos cosas: No me llames Matías, soy Matt. Y yo no quiero “manipularte”, como decís vos, no, yo quiero pedirte perdón por tratarte mal en la fábrica.
Clara: Matt, pero vos no sos así…
Clara no pudo decir nada, porque en ese momento Matt le dio un beso. Por alguna extraña razón, a Matt ese beso le pareció único, aunque él había besado a centenares de chicas, ese beso fue mágico e inigualable.
Clara: Matt, ¿Qué hiciste?
Matt: ¿Ves? Yo te dije que te iba a conquistar.
Clara: Si crees que con un beso vas a conquistarme, estás mal.
Matt: ¡Uh! Sos insoportable. Te invito a una estancia, te trato bien, te doy un beso y decís “Si crees que con un beso vas a conquistarme, estás mal” ¿Qué más tengo que hacer para que no te quejes?
Clara: Qué seas vos mismo, sin trucos ni estrategias.
Clara dejó a Matt con un poco de culpa, ya que dentro de ella algo le decía que debía quedarse con él, pero otra parte la obligaba a irse.
Venecia: Entonces, ¿Él te besó?
Clara: No fue un beso, porque él me lo dio sin que yo se lo pidiera. Aunque de todos modos, él quiso disculparse conmigo, pero fue todo parte de una estrategia para manipularme.
Venecia: ¿Estas segura que todo fue una estrategia?
Clara: No. Cuando me besó, fue como mágico. Era como si ya nos conociéramos ¿Me explico?
Venecia: Sí, y muy bien. Clara, vos y Matías son almas gemelas, como yo con Noah. Lo hablaremos luego de la reunión. En cuanto a la misión, debes tratar de evitarlo, es la única forma de poder avanzar. Sol, Luna, siguen ustedes.
Luna: Dalila está cada día más agresiva.
Sol: Eso se debe a que Ana la maltrata cada vez más. Intentamos alejarla de Dalila, pero es imposible.
Venecia: ¿No intentaron con saber por qué Ana maltrata a Dalila? Quizás ahí esté la solución.
Luna: Sí, hemos intentado, y hemos descubierto que Ana era como Pedro. Ella vivía en un pequeño pueblo, pero el padre tuvo una oportunidad de trabajo y se instalaron en la ciudad.
Sol: Cuando Ana fue transferida de escuela, sus compañeros la trataban de “rara” o “salvaje”, solo por venir de un pueblo de la provincia.
Luna: Ella les contó a sus padres, pero no hicieron nada. Además de ser rechazada en la escuela, Ana se sentía excluida en su propia casa, ya que los padres se interesaban en Trisia por sus buenas notas.
Sol: El amor de los padres para con Trisia fue creciendo tanto como caía el amor hacia Ana. Ella comenzó a llenarse de resentimiento hacia sus compañeros, sus padres, pero principalmente hacia su hermana.
Luna: Esto puede explicar porque Ana odia a Dalila, porque quizás ve en Dalila a su hermana, a la que, según ella, le robó todo.
Venecia: Investiguen a fondo el odio de Ana. Sigues tú, Flor.
Flor hubiese hablado, si no fuera porque se escucharon ruidos ensordecedores provenientes de afuera.
Amalia: ¿Qué es eso Venecia?
Venecia: No lo sé, vamos afuera por si esto se llega a derrumbar.
Todos salieron corriendo, y lograron ver una especie de torre que emergía a lo lejos. La torre tenía un color oscuro y solo los seres de luz podían apreciar una estela de energía negativa a su alrededor.

La mayoría de los humanos piensan que la oscuridad y el dolor puede sanar esos traumas del pasado, pero no se dan cuenta que esos traumas solo se curan con Amor y por Amor. Descubrimos junto a Luna, que Ana tiene heridas del pasado que aún siguen abiertas, lo mismo que le ocurre a Dalila, pero con la diferencia que Ana creó ella sola esas heridas. Ella comenzó abriendo esas heridas poco a poco, pero sus padres sin darse cuenta, la abrieron aún más. Ana nunca pudo curarse de sus traumas, e intentó adjudicarle su mal a alguien, ese alguien fue su hermana, pero como ha fallecido, Dalila, su sobrina, ha sido su nuevo blanco.

Por raro que pareciera, ningún humano se había percatado de la presencia de la torre. Todos fueron al “ViveRo Bar” y se encontraron con Manuel.
Venecia: Manuel ¿Has visto esa torre?
Manuel: ¿Cuál torre?
Venecia le indicó la torre, pero Manuel no veía nada. Ahí se dio cuenta porque ningún humano se había dado cuenta de la torre, solo los seres con mayor percepción podían verla, y eso explicaba porque ellos la notaban y Manuel no.
Venecia les dijo que ella se ocuparía del asunto de la torre, y que no perdieran de vista a sus misiones. Luna y Sol fueron directo a la casa de Ana. Cuando Ana abrió la puerta, se la veía demacrada y alcoholizada.
Ana: ¿Qué quieren ustedes? No ven que Dalila no está.
Sol: No vinimos a hablar con Dalila, queríamos hablar con usted.
Ana: Pero yo no quiero, así que ¡Chau!
Luna: Ana, por favor.
Luna juntó las manos con Sol, y ambas despidieron una luz, que iluminó por completo a Ana.
Luna: Ana, podes confiar en nosotras. Explícanos que te pasó, porque te hiciste tan oscura.
Ana: Ella fue, yo no quise odiarla, pero me algo me obligaba. -  Contaba entre lágrimas y sollozos.
 Sol: ¿Estás hablando de tu hermana?
Ana: ¡Ni se te ocurra nombrarla! ¡Ella hizo que mi vida fuera un infierno!
Luna: Ana, Trisia no te ha hecho nada. Vos sola abriste tu propia herida.
Ana: ¡No! Ella hizo que mis padres me desplazaran, que mis compañeros me despreciaran ¿Y saben que más? ¡Ella me sacó a mi novio, con el que después tuvo una hija! ¡Encima, la hija es igual a ella! Sonrisa falsa, quiere caerle bien a todos, pero por dentro es una víbora, eso te lo aseguro.
Sol: No sé qué pasó en la relación con tu hermana, pero Dalila no es lo que vos decís.
Ana: ¿No? ¡Entonces decime que es, dale!
Luna: Ella no quiso ser así, vos la obligaste. Ella es pura, igual que vos, tienen que cerrar esas grietas, curar las heridas, y ahí se van a dar cuenta de que ustedes son más parecidas de lo que creen.
Ana: ¡No, yo no soy como ella! ¡Ella es igual a su madre, y yo no soy como…! ¡¡Trisia!!
Sol: Ana, nosotras sabemos y creemos que vos sola vas a curar tus heridas, pero no lastimes, eso no ayuda.
Ana: ¿Por qué no se van, pendejas? Déjenme sola, por… favor.
Sol y Luna: Está bien. Pero una última cosa: Ana, si nada te queda, elige el amor.
En cuanto se fueron Luna y Sol, Ana comenzó a llorar como nunca lo había hecho, liberando todos los males que tenía guardados, convirtiendo el dolor en Amor.

Los humanos tienden a poseer “traumas”. Son miedos que no pudieron superar, y que los reprimen expulsando dolor. Ana y Dalila poseen traumas, pero son demasiados oscuros, tan oscuros que no pueden borrarlos ellas solas, es por eso que se necesitan la una a la otra, pero parte de esos traumas evitan que se unan. Para eso llegamos nosotros, para que todos ellos luchen contra sus propios miedos, y así poder liberarse del pasado.

Venecia se dirigió a la torre sin compañía. Cuando llegó allí, pudo percibir a una chica y a un chico, él era mayor que ella, y por lo que aparentaba él tendría 16 años. Se acercó sigilosamente para no ser vista, pero la chica gritó:
¿? : ¡Leo, allí hay alguien! ¡Veo su aura!
Venecia intentó correr, pero el tal Leo disparó una flecha, que hizo que su vestido la atrapara en el tronco de un árbol.
Leo: ¿Quién eres? ¿Sabes algo de esta torre?
Venecia: Esperen… ustedes ¿Ven la torre?
Leo: Si ¿Por qué deberíamos no verla?
Venecia: Es que los humanos… no son capaces de percibirla ¿Ustedes son humanos, verdad?
Leo: Se podría decir que sí. Pero me has desviado el tema, yo te he preguntado qué sabes de la tor…
¿? : Leo, déjala. Su aura es pura.
Leo: Pero, Paz… Está bien.
Leo liberó a Venecia de la flecha. En cuanto estuvo libre, pudo notar que Paz, esa chica joven, era ciega.
 Venecia: Espero no ser desubicada, pero ¿Tú eres ciega?
Paz: Sí, he nacido así. Con los años, me fui dando cuenta que aunque fuera ciega, podía percibir las auras de los seres vivos.
Leo: Es por eso que te ha visto sin siquiera poder ver.
Venecia: Esperen, tú me dijiste que se podrían decir que eran humanos ¿A qué te refieres?
Leo: A que somos humanos, pero desde pequeños hemos tenido habilidades que otros niños no tenían. Como mi gran puntería y velocidad…
Paz: O mi capacidad de ver sin siquiera ver.
Venecia: A ver si entiendo ¿Son humanos que tienen dones?
Paz: Si, somos un poco más superiores que otros humanos.
Venecia: Y si ustedes pueden percibir la torre, quiere decir que tienen un nivel de percepción más agudo. ¿Sus padres no les dijeron nada sobre que eran?
Leo: Nuestra madre desapareció cuando Paz nació, yo era pequeño y nuestro padre debía cuidarnos. Alguien nos perseguía, en ese momento no sabía porque, pero hoy lo he comprendido. Mi padre no pudo hacer más que fingir nuestra muerte y dejarnos en un orfanato, mientras que a él lo siguieron buscando. Nunca volvimos a saber de él.
Venecia: Lo siento, ¿Acaso no recuerdas el nombre de quién los perseguía?
Leo: Si mal no recuerdo, se llamaba algo de Justo García…
Venecia: ¡Iturbe!
Leo: Sí, ¿Cómo lo sabes?
Venecia: Yo he conocido a Justo García Iturbe. Finalmente ha fallecido hace unos años.
Leo: Nos hemos enterado. En la época de sequía, Paz pudo percibir el mal en el aire, una tarde me dijo “Lloverá muy pronto, Leo”, yo creía que era por su inocencia de niña, pero al poco tiempo comenzó a llover como no había llovido en meses.
Venecia: Sí, yo he estado en el lugar en que Justo había muerto, y luego de su muerte llovió. En fin, ¿Ustedes podrían reunirse conmigo en la semana?
Leo: No lo sé…
Paz: Claro que sí. No hace falta que nos digas donde, yo ya sé. Has dejado estela energética por donde viniste.
Venecia: Eres sorprendente Paz. Bueno, yo tengo que seguir con una misión, así que nos vemos luego.

Venecia se marchó, pero Leo y Paz se quedaron merodeando un tiempo por la torre. Si hubieran sido más atentos hubieran visto que en lo alto de ella, se encontraba un hombre y especies de almas oscuras, entre ellas estaban Ana; Joaquín, el padre de Matt; los padres de Pedro; la madre de María; y Juan, el amigo de Adrián.

viernes, 24 de octubre de 2014

Complicaciones fuera de este mundo

Día 14: María y yo mejoramos sorprendentemente luego de nuestro primer encuentro. Yo creía que ella no me iba a aceptar, y sin embargo hoy ya somos amigas. Mistral invitó a Adrián, que fue obligado, porque él le dijo que si no iba contaría todo sobre el asalto, Adrián no tuvo opción y aceptó. Lamentablemente, María se interesó en Adrián.

Venecia observaba como Flor escribía su bitácora. Últimamente, Venecia se encontraba más feliz,  todo le parecía alegre.
Flor: Venecia, ¿Tú sabes algo de Adrián?
Venecia: ¿Por qué lo preguntas?
Flor: Por María, se ha interesado en él y por mi parte, no me agrada.
Venecia: Creo que le tendrías que preguntar a Mistral. Yo no sé mucho sobre él. Ah, por cierto, avísales a los demás que luego tenemos reunión.
Flor: Okay… digo está bien.
Venecia: María te está contagiando algo parece. 
Flor: Sí jaja.
Adrián estaba harto de esperar encerrado a Mistral.
Adrián: Este chabón me tiene podrido, yo me las tomo, que deje de romper.
Mistral: ¿A dónde vas?
Adrián: Chabón, me tenes acá encerrado, no sé si sos raro o que, si me queres matar o algo. Pero me voy, y no me vengas a buscar porque te voy a llenar de plomo.
Mistral: Disculpa, pero podes ser más claro, no te entiendo.
Adrián: Mira, si no queres entender, no entiendas, pero no me busques más chabón, ¡Córtala!
Mistral: Adrián, yo lo único que quiero hacer es ayudarte.
Adrián: ¿Yo te pedí ayuda? ¡No! Deja de joder.
Adrián salió del departamento, enojado. Mientras tanto, Mistral se lamentaba por no avanzar en su misión.
Adrián se encontró en la puerta con María. Ella, ilusionada y enamorada, le dijo:
María: ¿Vivís acá?
Adrián: ¿Te conozco?
María: Vos a mí no, pero yo a vos sí. Sos el amigo de Mistral.
Adrián: Me alegro que me conozcas, pero yo no soy ningún amigo de Mistral. Chau.
María: Espera, me preguntaba si querías tomar algo.
Adrián: Mira, yo no creo que vos no seas linda, pero no me calentas.
María: Pero… yo…
María se quedó llorando en la puerta, mientras Adrián se marchaba a su pueblo. Luego de unos momentos, Flor llegó y encontró llorando a María.
Flor: ¿Qué pasa, María?
María: Soy una tarada, no sé porque te hice caso en comer, ahora estoy hecha una vaca y Adrián nunca se va enamorar de mí. Matate, Flor.
Flor: Pero, María, yo te estoy ayudando, yo te dije que Adrián no era para vos…
María: ¡Cállate idiota! Por hacerte caso, el chico del que estaba enamorada me dijo “Pero no me calentas”, ¿Sabes que quiere decir eso? Que no le parezco linda. Yo sabía que tenía que seguir siendo como Azul.
Flor: María, pero no tenes que maltratarte así, vos sos hermosa como sos.
María: Ya me di cuenta lo que pasa acá. Vos queres quedarte con Adrián, y por eso me haces engordar para que el me rechacé. Pero, la amistad o lo que teníamos ¡Murió!
Flor: María, por favor, no hagas esto…
María: No, la que hizo esto fuiste vos, vos destruiste todo ¡Vos destrozaste lo nuestro! No te quiero ver nunca más en mi vida.
Flor quedó perpleja, como en su primer encuentro.
Algunos humanos creen que se curan del dolor, causando más dolor, pero no es así. El dolor solo causa dolor, no cura, solo lastima. María creía que lastimándome podría curarse, pero se equivocó. Lo único que puede curarla es el Amor. No es necesario que el Amor venga de una pareja, puede venir de un amigo, de un padre, de un hijo. María no tiene Amor ni de padre y no tiene hijos, pero yo, como amiga, le di Amor, y ella lo aceptó. Pero, el dolor que le causó Adrián fue más grande que el Amor que yo le di. Quizás el dolor de María sea originado en un amor perdido, ya sea el de un padre o el de un abuelo. Lo único que sé es que ese dolor se curará con más Amor.
El grupo ya se encontraba en la habitación, junto a Venecia.
Venecia: Los cite porque he notado que todos han tenido un retroceso, y algunos se han frustrado. Por eso he invitado a unos amigos a la reunión. Manuel, Maia, Devi, Joaquín, pasen.
Detrás de las mismas telas de dónde apareció Venecia la primera vez, salieron estos cuatro jóvenes.
Venecia: Ellos fueron parte de la primera misión de rescate. Maia agredía todos los días a Manuel, son como Dalila y Pedro. Devi y Joaquín eran los seres de luz que ayudaron a los humanos.
Manuel: Hola, yo soy Manuel. ¿Quién está ayudando a Pedro?
Amalia: Yo.
Manuel: Te voy a dar un consejo. Presiónalo, hártalo, llévalo hasta un grado de presión en el que deba hacerte caso. Es un método efectivo.
Amalia: Gracias, pero Pedro no me registra, y la última vez que lo vi, me negaba.
Manuel: Llévalo hasta el hartazgo, en ese momento se dará cuenta que en verdad, eres real.
Amalia: Lo emplearé, gracias por ayudarme.
Venecia: Sol y Luna, luego de la reunión necesito que se queden, para una misión especial. Por otro lado, Maia también quiere darles un consejo.
Maia: Dalila causa dolor porque antes se lo causaron a ella. Tienen que averiguar que causó eso, y sacarlo de la vida de ella. Ámbar hizo eso conmigo, me hizo ver que por más dolor que cause, no va a llenar ese vacío, y les aseguro que de una u otra forma, ella se va a curar.
Sol: Intentamos decírselo, pero no resulta.
Luna: Es verdad, siempre nos termina insultando.
Maia: Entonces intenten con hechos y no con palabras.
Sol: Gracias Maia, nos ayudas mucho con tus consejos.
Luna: Vamos a ponerlo en práctica, quizás Dalila dejé de agredir.
Maia: Bueno, chabonas, dejen de agradecerme que voy a enojar.
Venecia: Bien, ¿alguien quiere hacer alguna pregunta?
Clara: Yo, pero a ti, ¿Podría venir Noah? Quizás si le pido consejo me resulte más efectivo.
Venecia: En otra ocasión, quizás. Bueno, nadie tiene nada más que decir. Se pueden retirar.
Una vez que los demás se retiraron, Venecia se acercó a Devi, Joaquín, Sol y Luna.
Venecia: Bien, Sol, Luna seguramente ya saben porque les dije que se quedaran. Devi tenía lo mismo que ustedes, ella puede ver el futuro, tal como lo hiciste tú primera, Luna, y luego lo hiciste tú Sol. Suponemos que esto sucede porque ustedes provienen de un planeta en donde las constelaciones tienen que ver mucho. Quizás las diferentes alineaciones de estrellas hacen que ustedes puedan ver el futuro.
Luna: Pero, Venecia, solo fueron palabras al azar, no significan nada.
Venecia: Estás equivocada, “Rulos de amor” significa el amor que siente Mistral por Maia.
Sol: ¿Y cómo puedes estar tan segura?
Venecia: Son simples deducciones, los “Rulos” hacen referencia a Maia, ya que es la única con rulos. Y “amor” hace referencia al enamoramiento que siente alguien por Maia, y lo más acertado es Mistral.
Sol: Es impresionante como palabras simples pueden ser representadas.
Venecia: Así es, la revelación “Luces coloridas” aún no sabemos de qué se trata, es por eso que he traído a Devi y a Joaquín.
Devi: Hola chicas. Venecia me hizo una gran presentación, pero no soy tan especial. Bien, ¿no recuerdan nada, quizás algo que ayude?
Sol: Yo no recuerdo nada.
Luna: Yo tampoco.
Devi: Bueno, no importa. Venecia, ¿Cómo es eso que explicaste de las estrellas?
Venecia: Las estrellas se ordenan de un modo y ahí es cuando ellas tienen revelaciones ¿Por qué lo preguntas?
Devi: Porque hoy a la noche podríamos probar que sucede. Quizás tengan otra revelación. Chicas, ¿Ustedes en su planeta, no tenían algún ritmo o algo que las conecte?
Sol: Hay una melodía, pero no sé si sirve.
Sol comenzó a tocar una melodía armoniosa con un extraño instrumento que llevaba siempre. De repente, ella lo soltó y, junto a Luna, comenzaron a decir palabras extrañas. Entre ellas estaban “Lágrima de amor”, “Ana, la olvidada”, “Náufragos en su propia isla”, “El cielo necesita estrellas”, “Caída inminente”, “Autores de su obra” y “Herida abierta”. Luego de unos momentos, ellas cayeron rendidas y, Joaquín y Venecia lograron atraparlas.
Devi: Eso fue muy extraño. Tienen un nivel de videncia más grande que el mío.
Venecia: ¿Han anotado todas las frases?
Joaquín: Sí, pero a simple vista, ninguna tiene relación.
Venecia: Luego las analizaremos, ellas necesitan descansar.

Hay veces que el Amor no puede curar tanto dolor, no porque el Amor sea débil, sino porque ese dolor es mucho más grande. María es un ejemplo de dolor: Sufre por no ser igual a Azul, teme que nadie la ame, pero yo le demostré que ella no tenía que ser así. Poco a poco fue aceptándose como es, pero cuando Adrián tocó la herida, el dolor volvió a surgir como la primera vez. He comprendido que ellos se alimentan de Amor y dolor, a la vez, y en algunas ocasiones, el dolor opaca al Amor, y eso los oscurece. Por eso, nosotros decidimos que si ellos quieren alimentarse con dolor, nosotros los llenaremos de Amor, el suficiente como para eliminar el daño que les causaron esos traumas.

Sol corrió apresurada hacia Venecia, que se encontraba en la panadería de Ángel y Belén.
Sol: ¡Venecia! ¡Venecia!
Venecia: ¿Qué ocurre?
Sol: Descifre que significa “Caída inminente”. Anuncia una catástrofe.
Venecia: ¿A qué te refieres?
Sol: “Caída inminente” habla sobre un meteorito que caerá dentro de unos meses, me lo han informado desde Astronomy H, quizás sea el fin del mundo. 
Venecia: ¡Eso es terrible!

Venecia y Sol corrieron a alertar a los demás de un problema que ellos no podían manejar, ya que era una complicación fuera de este mundo.

viernes, 17 de octubre de 2014

Encuentros inesperados

Día 7: Mi misión con Adrián es más difícil de lo que había pensado. Llegué en el momento en que él iba a ser asesinado. He interactuado con él una vez más luego de la última ocasión en que me insultó, y sin embargo, los resultados han sido los mismos.
Me he dado cuenta que nuestras misiones las creíamos fáciles o no tanto, y han resultado ser lo contrario. A la que mejor le va es a Flor, que en su primer encuentro había quedado destrozada, hoy no es amiga de María, pero está cerca. En cuanto al peor, creo que ese puesto está siendo disputado por mí y por las gemelas. Adrián no quiere que lo ayude y Dalila no desciende sus agresiones contra Pedro, y ahora quiere empezar a agredir a Sol. Espero que nuestras misiones mejoren, no obstante, Venecia ha estado muy rara y por momentos algo severa, pero luego se disculpa y es la Venecia angelical de siempre. Mi estadía en la Tierra recién comienza y ya se está haciendo agobiante.

Mistral estaba escribiendo su bitácora, cuando entró a la habitación Clara.
Clara: Ha vuelto a ocurrir.
Mistral: ¿Lo has comprobado? No creo que sea posible, es muy raro.
Clara: No lo he visto yo sola, estaban conmigo Belén y Venecia. Ella salió corriendo luego de que Sol lo hiciera.
Mistral: ¿Qué ha dicho ahora? ¿Ha coincidido todo?
Clara: No estamos del todo seguros, pero esta vez dijo algo extraño.
Mistral: ¿Qué ha dicho? ¿Fue algo importante?
Clara: Dijo: “Las almas van y vienen, pero siempre, en algún punto se unen. Algunos los llaman Destino, otros Uniones, nosotros los seres avanzados, los llamamos “Encuentros inesperados”. Son esos encuentros en el que las almas se unen, a veces sin saberlo, pero perciben cuando su alma gemela está cerca… Noah, ya lo siente”. Venecia se puso pálida y salió corriendo, pero por alguna extraña razón, siento que el nombre “Noah” es el producto de eso.
Mistral: Ese nombre… ¡Ya recuerdo! Noah es el que vive en “El Arca”. Me lo ha dicho… ummh… nadie.
Clara: ¿Quién te lo ha dicho? Espera… ¿no tendrá que ver con “Rulos de amor”?
Mistral: No, no, no tiene nada que ver. Dejémoslo ahí.
Entonces las revelaciones son: “Rulos de amor”, “Luces coloridas”, “Encuentros inesperados”, “Curar y ser curado” y “Noah, el imposible”.
 Clara: Algunas están claras, y otras aún no tenemos ni sospechas.
Venecia titubeaba en entrar al “ViveRo Bar”, pero inesperadamente, un chico salió  y ella no tuvo tiempo de escapar. Él sorprendido, dijo:
Chico: ¿Venecia? ¿Sos vos?
Venecia: Manuel… yo… yo he vuelto.
Venecia no pudo evitar llorar de alegría cuando ambos se abrazaron.
Manuel: Venecia, ¿Qué pasó? ¿Hace cuánto volviste? ¿Gopal volvió?
Venecia: Lamento decirte que no, he llegado hace un par de días y no podía decidir si encontrarme con ustedes, o quedarme aquí. No sabía si Noah aún me… amaba. Pero eso no importa ahora, he llegado aquí por la Fuerza Femenina, me ha mandado una misión.
Manuel: Eso quiere decir que Gopal no vino… No importa, yo sé que él me observa desde el otro lado. En cuanto a Noah, él encontró… una novia, se llama Marina. Lo siento.
Venecia: Lo esperaba. Yo le había dicho que se enamorará, que nuestro amor no se iba a romper por ningún amor humano, y eso lo tengo en alto.
Manuel: Por cierto, ¿de qué se trata la misión?
Venecia: No digas mucho, pero… estoy comandando un grupo. Soy como Ian.
Manuel: Eso es genial. Espera… por casualidad, ¿No hay un chico llamado Mistral?
Venecia: ¿Cómo lo sabes?
Manuel: Es porque Maia ha estado invitando a un tal Mistral, y al parecer le cayó bien.
Venecia: Mistral anduvo por aquí y no me ha dicho nada. Ya se lo diré cuando lo vea. Una pregunta, ¿Devi ha vuelto?
Manuel: Ahora no está, pero en una semana debe volver. Pasa, todos estarán contentos de verte.
Venecia: Es que yo tenía que irme… Bueno, solo un momento.
 Manuel acompaño a Venecia, y gritó “Ey, ¿hay alguien?” y Maia salió detrás del jardín trasero, en cuanto la vio, corrió hacia ella, abrazándola.
 Maia: Chabona, volviste ¿Viniste sola? – Aunque Maia no quería preguntarlo directamente, estaba preocupada por Ámbar.
Venecia: Sí, he venido sola, en realidad me han llamado a mi sola.
Maia: ¿Qué queres decir?
Venecia: La Fuerza Femenina me mandó una misión. Tenemos que transformar, junto a un grupo, a un conjunto de humanos “perdidos”.
Maia: ¡Como nosotros! Estos Dioses siempre quieren hacer bardo, loco. Si ya nos salvaron a nosotros ¿Qué más quieren?
Venecia: Es que en esta ocasión ellos están más cerca del abismo, y “Ellos” ya saben de ustedes, pero no es suficiente, la maldad humana se expande más que la bondad.
Maia: ¡Y si nadie ayuda chabona! Yo hice lo que pude con Agustina, y ella se curó. Manuel hizo bastante con otros chicos. Azul y Franco ayudaron a chicos con problemas. Valentín ayudó a chicos abandonados, junto a Mary y Taylor. Y Noah…
Cuando Venecia escuchó el nombre, lágrimas abundaron su rostro. No pudo evitar llorar enfrente de Maia y Manuel.  Ellos la consolaron, pero sabía muy bien que Noah, su Noah, ya no estaría ahí para que ambos se amaran.

¿Por qué nuestras estadías son algo completamente diferente a lo que pensábamos? ¿Será algún factor humano?  Lo cierto es que nosotros sabemos que esos desafíos que nos comandaron serán atravesados con ayuda de ellos, de nuestras misiones. Me he dado cuenta que los humanos son impulsados muchas veces por el “Amor”. Algunos curan con amor, otros utilizan el amor de uno para dañar, pero al final, es Amor.  ¿Será por eso que nuestras misiones no quieren ser ayudados? ¿Sienten que si los ayudamos, les demostramos  AMOR? ¿Le tendrán miedo porque el Amor cura,  pero también lastima? Lo único cierto es que todos, por una razón u otra le tememos al Amor.

Venecia les pidió a Maia y Manuel que no dijeran que ella había vuelto. Ellos no entendieron, pero aceptaron.
En cuanto llegó a la habitación, Clara y Mistral la increparon.
Clara: ¿Dónde estabas? Espero que no haya tenido nada que ver el tal “Noah”.
Venecia: Ni tú, ni Mistral son los indicados para andar reprochándome. Ustedes y sus misiones están pésimos. Cada momento que pasan tratando saber que hago, sus misiones empeoran. Adrián en estos momentos podría estar robando, o estar detenido, y tú, Mistral, no sabes que está sucediendo. Tú, Clara, en vez de estar preocupándote por mí, deberías ocuparte de Matías, que sigue sin trabajar, y sigue utilizando a la gente. Hagan algo por sus misiones.
Mistral: Pero, nosotros les dimos ayuda…
Venecia: Están cometiendo los mismos errores que les dije que evitaran. “¡Pobre que no me dejan ayudar! ¡No importa, investigo que hace mi jefa!” ¡No es así, averigüen que necesitan y ayúdenlos!
Clara: Venecia, nosotros hicimos lo que pediste, averiguamos y se los facilitamos…
Venecia: ¡Intenten otro método, confíen su tarea a familiares, amigos u otra cosa de ellos, pero hagan algo!
Mistral y Clara observaron cómo Venecia caía rendida, luego de la liberación de enojo que tenía.
Clara: Venecia, ¿estás…?
Venecia: Sí, estoy bien. No digas nada, por favor.
Clara abrazó a Venecia, y ella harta de tanto dolor y enojo, comenzó a llorar, cómo si las lágrimas fueran un remedio milagroso, que curaba hasta la última gota de dolor.

Amor, ese es el factor que ayuda, pero no lastima. Eso que fue Amor, se convirtió en dolor, y eso fue lo que los lastimó, pero no fue el Amor. El Amor es puro y limpio, el dolor es oscuro y sucio. Venecia me ayudó a comprender que nuestras misiones no le temen al Amor, temen que el Amor se transforme en dolor. Ellos son como el Amor, una vez fueron puros y limpios, pero hubo algo o alguien que los transformó y los convirtieron en oscuros y sucios. El Amor, es algo tan frágil e irrompible, el Amor puede armar puentes, como también los puede romper. El Amor, es eso tan mágico. El Amor ayudará a nuestras misiones a armar puentes y destruir los caminos dolorosos.

Venecia volvió al “ViveRo Bar” esta vez decidida. Estaba por entrar, cuando algo la detuvo por atrás, ese algo era el brazo de alguien, ese alguien era Noah.
Noah: Esta vez no te vas más…
Venecia: Noah…

Ambos se unieron en un largo y profundo beso, ese beso que de vidas pasadas, un beso en el que sus almas tuvieron un “Encuentro inesperado”.

viernes, 10 de octubre de 2014

Seres ¿evolucionados?

Uno a uno fueron llegando los seres de luz a una casa, hermosamente decorada con todo tipo de antigüedades. La primera en llegar fue Clara, que por alguna extraña razón, esa casa le resultaba familiar. Entró y se encontró a una anciana, que la recibió amablemente.
Anciana: ¿Ya han llegado? Creí que tardarían unos cuantos días más.
Clara: Disculpe, ¿Quién es usted?
Anciana: No querida, discúlpame a mí, mi nombre es Belén. La Fuerza Femenina nos ha comandado a mí y a mi esposo que seamos su familia aliada.
Clara: Belén… ¿Dónde he escuchado ese nombre?
Belén: No te preocupes por eso, ven, aquí atrás los está esperando Ella.
La segunda en llegar fue Amalia, que con cierta culpa, fue acompañada por Belén hacia a un pasillo y conoció a Clara. Ambas esperaron a que llegaran los demás, y Belén aún no les decía nada sobre quien era “Ella”.
Luego, llegaron Sol y Luna, exaltadas y entusiasmadas por su primera experiencia en la Tierra, ese planeta del cual los habitantes de Astronomy H hablaban y adulaban siempre. Aunque estaban emocionadas, también tenían cierto nerviosismo, porque de ellas dependía no solo Dalila, sino la humanidad entera. Belén las guió y saludaron a Clara y a Amalia, que aún seguían esperando que llegaran Flor y Mistral.
Justamente, la próxima en llegar fue Flor. Apenada y dolida por el “recibimiento” que le dio su misión. Rápidamente, Belén la contuvo y la hizo esperar junto a las demás chicas.
El último en llegar fue Mistral. Había llegado con retraso por haberse topado con una chica llamada Maia.
Mistral: Disculpa, no te había visto, es que voy con retraso y…
Chica: No te hagas problema, yo también estoy con unos problemas.
Mistral sonrió y le dijo:
Mistral: Me llamó Mistral ¿y vos?
Chica: Maia, me llamó Maia.
Mistral: Maia, que lindo nombre… Me había olvidado, estoy llegando tarde.
Maia: ¿A dónde vas? Yo conozco mucho por acá, si queres te acompaño.
Mistral: No, gracias, pero si voy con alguien y llegó tarde, seguro me van a regañar.
Maia: Está bien. Ah, si queres verme estoy en ese bar que se llama “ViveRo Bar”, pregunta por Maia. Nos vemos.
Después de que Maia se marchará, y él siguiera hacia la casa, tenía un pensamiento y una sensación extraña que nunca había experimentado antes. Era como si alegría, paz y gratitud se combinaran y se multiplicaran. Finalmente llegó y Belén lo presentó a las chicas.
Demoró, pero una vez que se encontró junto a todos, la anciana dijo:
Belén: Bueno, Ella los está esperando detrás de la puerta.
Todos se miraron extrañados, pues estaban en frente de una pared lisa que no tenía nada especial… o sí. La anciana tocó una parte de la pared que estaba muescada, de pronto se comenzó a hacer un corazón de luz y la anciana dijo: Aliados. Una vez dicha la palabra, la pared comenzó a abrirse y un salón, casi celestial, se presentaba ante ellos.
 Belén: Pasen, Ella está preparándose.
Belén salió, y detrás de ella se cerró la puerta que se había abierto. Detrás de unas sedas que colgaban y decoraban el techo una joven pelirroja se presentó diciendo:
Joven: Veo que han llegado todos sanos y salvos. Me presento, yo soy Venecia, y estaré a cargo de la misión aquí en la Tierra.
Sol y Luna comenzaron a sorprenderse, ya que en su planeta existía una leyenda sobre seis seres de luz, de diferentes mundos, que habían ido a la Tierra a rescatar a seis humanos, y uno de los seres de luz se llamaba Venecia.
Luna: ¿Tú eres…eres…? ¡¡Eres Venecia!!
Sol: Eres la misma Venecia que vino a la Tierra a transformar a Noah, ese joven egoísta y déspota, que solo conquistaba mujeres para su beneficio, pero luego…
Venecia: Si, soy yo, pero no se alteren así, contengan la calma.
Sol y Luna: Si, claro que sí.
Venecia: Bien, ¿alguien quiere empezar a exponer el encuentro y su plan de acción? ¿Qué tal ustedes?
Sol y Luna: Por supuesto. Cuando llegamos debimos actuar rápido, debido a que si no lo hacíamos Dalila iba a ser atropellada. La rescatamos, pero se mostró un poco reacia, eso empeoró cuando llegó Ana, la tía y tutora de ella.
Ana irrumpió justo cuando Dalila y las gemelas habían hecho su primer contacto.
Ana: ¿Dónde te pensas que ibas a ir? ¿Te crees que porque no soy tu madre podes escapar cuando se te dé la gana? Deja a estas pendejas y vamos a casa.
Sol: Señora, disculpe…
Ana: Señora será tu abuela y tu mamá, yo soy señorita, mocosa.
Luna: Disculpe, lo que mi hermana intentaba decir es que ¿por qué Dalila debe irse tan apresuradamente?
Ana: ¿Y a vos que te importa? ¿Qué son, detectives? Vayan a cuidar su casa, trabajar o lo que sea pero hagan algo. Si yo fuera su madre las agarraría de los pelos.
Sol: Nuestros padres están en nuestro pla…
Luna: ¡Pueblo! Están en nuestro pueblo, nosotras somos estudiantes de intercambio.
Ana: ¿Y yo les pregunté eso? Vamos Dalila, y ustedes espero no verlas cerca. Se creen que porque son de otro país pueden contestarle a todo adulto que se les cruza.
Sol y Luna no pudieron hacer más nada para que Dalila no sea llevada por Ana.
Venecia: Muy bien, ¿y cuál es su plan de acción?
Sol: Nuestro plan de acción será liberarla de su tía.
Luna: Quizás así deje de agredir a los más débiles.
Venecia: Recuerden que no todo es fácil, se los digo por experiencia propia. Yo mismo pensé que podría salvar a Noah fácilmente, y sin embargo, logré un cambio profundo el día 105.
Sol y Luna: Gracias por el consejo.
Venecia: Bien, ¿Quién sigue? ¿Qué tal tú? ¿Clara, verdad?
Clara: Si, ese es mi nombre. Cuando llegué salvé a Matías de que sea aplastado por una caldera, pero ni siquiera me dijo “Gracias”, se lo dije y me respondió con soberbia y altanería. De pronto, llegó  un hombre, que según deduje, era el padre.
Joaquín interrumpió la conversación entre Clara y Matt.
Joaquín: ¿Quién es esta? Yo te dije que te pusieras a trabajar, Matías.
Matt: Con vos no tengo nada que hablar.
Matt abandonó la empresa, y Clara, aprovechando el momento de la pelea, huyó y pudo irse a la casa.
Venecia: Matías me hace acordar a Noah… Cruel y egoísta, pero por dentro tiene un alma pura y llena de luz.
Clara: ¿Cómo lo hiciste?
Venecia: ¿A qué te refieres?
Clara: A la misión… a mí me resultará imposible, eso es predecible.
Venecia: ¿Por qué crees eso? Que haya pasado una mala experiencia en tu primer encuentro, no quiere decir que te vaya mal en toda la misión.
Clara: Pero es muy previsible, mi energía es minúscula comparada a la tuya.
Venecia: Clara, mi energía vibra en otro tono, al igual que cualquiera de nosotros. Todos tenemos distintas vibraciones, no hay más altas ni más bajas.
Clara: Pero, ambas venimos del mismo mundo y sin embargo tenemos diferentes energías.
Venecia: Clara, pareces muy angustiada, ¿Sabes que hacia yo cuando estaba angustiada? Cantaba. Cantar reconforta y ayuda al alma. Luna, Sol ¿Saben alguna de las canciones?
Sol y Luna: ¡¡Sí!! “Levántate y anda”, “Amor mío”, “Tanto amarte”, “Ahora o nunca”, “Refundación”…
Venecia: ¡Refundación! Esa canción es perfecta.

Ver lo invisible,
Soñar lo imposible,
Buscar lo sensible,
Vivir lo increíble,
Sentir que eres uno
Y ángel te sigue.

Reír con frescura,
Llorar con dulzura,
Luchar con coraje,
Pagar el peaje,
Saltar en altura,
Amar con locura.

Estamos despiertos…
Y así renacemos y nos refundamos,
Ahora es el tiempo ya somos hermanos.

Todos cantaron alegremente, hasta que por fin Clara se sintió con confianza y reconfortada.
Clara: Gracias, ahora sé que puedo cumplir esta misión, por más difícil que se presente. Mi plan de acción será que Matías pueda hacer algo por los demás.
Venecia: Me alegra que puedas confiar en ti misma, en cuanto al plan, no subestimes a los humanos. Bien, ¿Quién sigue?
Amalia: Yo, por favor.
Venecia: De acuerdo, sigue tú Amalia.
Amalia: Mi encuentro con Pedro no fue muy duradero. Apenas me logró distinguir, comenzó a asustarse pensando que yo había sido enviada por Dalila. Luego tuve que dormirlo para que se tranquilice y acabó creyendo que nuestro encuentro había sido solo un sueño… Hasta que vio el noticiero.
Periodista: Y aquí tenemos a Oscar, que dice que volvió de la muerte, sí, escucharon bien, ¡Volvió de la muerte!
Oscar: Yo iba manejando y un camión se cruzó de repente, no logré esquivarlo, y me terminó chocando. En medio de una confusión, una muchacha de alrededor 16 años, se me apareció y me curó las heridas mortales, pero luego me desmayé. Cuando desperté la chica ya no estaba, y los bomberos lograron rescatarme entre los restos del auto.
Periodista: Señoras y señores, lo han escuchado a este señor ¡Volvió de la muerte! Hemos estado investigando y resulta que, hay muchos casos con gente que “volvió de la muerte” que asegura haber visto a una muchacha de unos 15, 16 o 17 años, que los cura y luego ellos se duermen o desmayan. Aquí dejamos el informe, en otras noticias…

Pedro no escuchó lo que seguía, solo podía pensar en esa chica, la que él pensaba que era solo un sueño, producto de su imaginación, pero resulta que no solo él había visto a la muchacha, sino muchas personas más.

Pedro: (Pensando) ¿Acaso fue un sueño o en verdad pasó? No, no es posible, eso es porque esa gente está mal de la cabeza. Sí, eso es, están mal. Solo fue un sueño loco, porque tome esas pastillas.

Amalia lo observaba desde la ventana de su cuarto, contemplando como Pedro negaba una y otra vez lo que en verdad pasó.

Amalia: No he vuelto a interactuar con él, pero lo he estado observando, y jamás salió de su casa, y solo dos veces de su cuarto.
Venecia: ¿Se siente desprotegido o sobreprotegido?
Amalia: De hecho, ahora que lo dices, me he dado cuenta que ninguno de sus padres se preocupa por él, no tiene amigos. Es casi como si la sociedad lo excluyera. Por eso mi plan de acción será que, por lo menos, tenga un amigo.
Venecia: Ten cuidado, Pedro es un chico muy frágil y puede llegar a cometer una locura si alguien lo lastima. ¿Quieres presentar tu encuentro, Flor?
Flor: Si lo que pasó se puede llamar “encuentro”, sí. Cuando llegué y salvé a María antes de que cayera, ella no vaciló en insultarme y enojarse conmigo. Fueron agresiones, tras agresiones, y no solo fueron insultos hacia mí, sino que a ella misma también. No he podido interactuar nuevamente con ella, ni siquiera me deja acercarme a su apartamento.
Venecia: Tranquila Flor, recuerda que al final todo saldrá bien.
Flor: Eso espero, sino la humanidad será destruida, y habrá sido mi culpa.
Venecia: No, no será tu culpa. Si eso ocurre, la culpa será mía, por no haber comandado bien la misión.
Flor: Gracias por sacarme la culpa. En fin, mi plan de acción será que María cambie un poco su humor y su dieta.
Venecia: Eso suena algo difícil, pero seguro lo lograrás. Y falta solamente Mistral, preséntate.
Mistral: Eh… Yo… Ummh…
Venecia: ¿Te sientes bien?
Mistral: Si, si… es solo… soy tímido. Bueno, ummh, cuando llegué. Adrián estaba a punto de ser asesinado, logré evitarlo, pero me vio y tuve que borrarle el recuerdo con un polvo que me dio la Fuerza Femenina, quizás ella ya había previsto eso. Él pudo escapar y cree que ese hombre lo está siguiendo. Entonces, mi plan de acción será que Adrián dejé la delincuencia
Venecia: Bien, ahora que todos están presentados, les daré las normas básicas para su vida humana. Sol, Luna y Amalia deberán ir a la escuela de Dalila y Pedro, ya que en ese lugar es donde ocurre el bullying. Clara, tú deberás ingresar en la fábrica del padre de Matías, ya hemos conseguido un puesto en el cual podrás vigilar en todo momento a Matías, serás la secretaria de Joaquín. Flor, tú vivirás en el edificio de María, junto a Mistral. Ambos serán hermanos que se acaban de mudar a la ciudad, así Mistral podrá usar esta oportunidad para vigilar aún más a Adrián. Y por último, Clara, Flor, Mistral y yo trabajaremos en la panadería de Ángel y Belén, así podemos argumentar como nos sustentamos los gastos.
Listo, ahora que está todo claro, comencemos con la misión, comencemos con el cambio, comencemos con la ¡Refundación!

Por alguna extraña razón, Noah tenía una sensación de alivio en su cuerpo.


Noah: Esta sensación… recuerdo la última vez que me pasó, pero fue hace tiempo, justo cuando… ¿Será…que…Venecia…ha vuelto?