viernes, 10 de octubre de 2014

Seres ¿evolucionados?

Uno a uno fueron llegando los seres de luz a una casa, hermosamente decorada con todo tipo de antigüedades. La primera en llegar fue Clara, que por alguna extraña razón, esa casa le resultaba familiar. Entró y se encontró a una anciana, que la recibió amablemente.
Anciana: ¿Ya han llegado? Creí que tardarían unos cuantos días más.
Clara: Disculpe, ¿Quién es usted?
Anciana: No querida, discúlpame a mí, mi nombre es Belén. La Fuerza Femenina nos ha comandado a mí y a mi esposo que seamos su familia aliada.
Clara: Belén… ¿Dónde he escuchado ese nombre?
Belén: No te preocupes por eso, ven, aquí atrás los está esperando Ella.
La segunda en llegar fue Amalia, que con cierta culpa, fue acompañada por Belén hacia a un pasillo y conoció a Clara. Ambas esperaron a que llegaran los demás, y Belén aún no les decía nada sobre quien era “Ella”.
Luego, llegaron Sol y Luna, exaltadas y entusiasmadas por su primera experiencia en la Tierra, ese planeta del cual los habitantes de Astronomy H hablaban y adulaban siempre. Aunque estaban emocionadas, también tenían cierto nerviosismo, porque de ellas dependía no solo Dalila, sino la humanidad entera. Belén las guió y saludaron a Clara y a Amalia, que aún seguían esperando que llegaran Flor y Mistral.
Justamente, la próxima en llegar fue Flor. Apenada y dolida por el “recibimiento” que le dio su misión. Rápidamente, Belén la contuvo y la hizo esperar junto a las demás chicas.
El último en llegar fue Mistral. Había llegado con retraso por haberse topado con una chica llamada Maia.
Mistral: Disculpa, no te había visto, es que voy con retraso y…
Chica: No te hagas problema, yo también estoy con unos problemas.
Mistral sonrió y le dijo:
Mistral: Me llamó Mistral ¿y vos?
Chica: Maia, me llamó Maia.
Mistral: Maia, que lindo nombre… Me había olvidado, estoy llegando tarde.
Maia: ¿A dónde vas? Yo conozco mucho por acá, si queres te acompaño.
Mistral: No, gracias, pero si voy con alguien y llegó tarde, seguro me van a regañar.
Maia: Está bien. Ah, si queres verme estoy en ese bar que se llama “ViveRo Bar”, pregunta por Maia. Nos vemos.
Después de que Maia se marchará, y él siguiera hacia la casa, tenía un pensamiento y una sensación extraña que nunca había experimentado antes. Era como si alegría, paz y gratitud se combinaran y se multiplicaran. Finalmente llegó y Belén lo presentó a las chicas.
Demoró, pero una vez que se encontró junto a todos, la anciana dijo:
Belén: Bueno, Ella los está esperando detrás de la puerta.
Todos se miraron extrañados, pues estaban en frente de una pared lisa que no tenía nada especial… o sí. La anciana tocó una parte de la pared que estaba muescada, de pronto se comenzó a hacer un corazón de luz y la anciana dijo: Aliados. Una vez dicha la palabra, la pared comenzó a abrirse y un salón, casi celestial, se presentaba ante ellos.
 Belén: Pasen, Ella está preparándose.
Belén salió, y detrás de ella se cerró la puerta que se había abierto. Detrás de unas sedas que colgaban y decoraban el techo una joven pelirroja se presentó diciendo:
Joven: Veo que han llegado todos sanos y salvos. Me presento, yo soy Venecia, y estaré a cargo de la misión aquí en la Tierra.
Sol y Luna comenzaron a sorprenderse, ya que en su planeta existía una leyenda sobre seis seres de luz, de diferentes mundos, que habían ido a la Tierra a rescatar a seis humanos, y uno de los seres de luz se llamaba Venecia.
Luna: ¿Tú eres…eres…? ¡¡Eres Venecia!!
Sol: Eres la misma Venecia que vino a la Tierra a transformar a Noah, ese joven egoísta y déspota, que solo conquistaba mujeres para su beneficio, pero luego…
Venecia: Si, soy yo, pero no se alteren así, contengan la calma.
Sol y Luna: Si, claro que sí.
Venecia: Bien, ¿alguien quiere empezar a exponer el encuentro y su plan de acción? ¿Qué tal ustedes?
Sol y Luna: Por supuesto. Cuando llegamos debimos actuar rápido, debido a que si no lo hacíamos Dalila iba a ser atropellada. La rescatamos, pero se mostró un poco reacia, eso empeoró cuando llegó Ana, la tía y tutora de ella.
Ana irrumpió justo cuando Dalila y las gemelas habían hecho su primer contacto.
Ana: ¿Dónde te pensas que ibas a ir? ¿Te crees que porque no soy tu madre podes escapar cuando se te dé la gana? Deja a estas pendejas y vamos a casa.
Sol: Señora, disculpe…
Ana: Señora será tu abuela y tu mamá, yo soy señorita, mocosa.
Luna: Disculpe, lo que mi hermana intentaba decir es que ¿por qué Dalila debe irse tan apresuradamente?
Ana: ¿Y a vos que te importa? ¿Qué son, detectives? Vayan a cuidar su casa, trabajar o lo que sea pero hagan algo. Si yo fuera su madre las agarraría de los pelos.
Sol: Nuestros padres están en nuestro pla…
Luna: ¡Pueblo! Están en nuestro pueblo, nosotras somos estudiantes de intercambio.
Ana: ¿Y yo les pregunté eso? Vamos Dalila, y ustedes espero no verlas cerca. Se creen que porque son de otro país pueden contestarle a todo adulto que se les cruza.
Sol y Luna no pudieron hacer más nada para que Dalila no sea llevada por Ana.
Venecia: Muy bien, ¿y cuál es su plan de acción?
Sol: Nuestro plan de acción será liberarla de su tía.
Luna: Quizás así deje de agredir a los más débiles.
Venecia: Recuerden que no todo es fácil, se los digo por experiencia propia. Yo mismo pensé que podría salvar a Noah fácilmente, y sin embargo, logré un cambio profundo el día 105.
Sol y Luna: Gracias por el consejo.
Venecia: Bien, ¿Quién sigue? ¿Qué tal tú? ¿Clara, verdad?
Clara: Si, ese es mi nombre. Cuando llegué salvé a Matías de que sea aplastado por una caldera, pero ni siquiera me dijo “Gracias”, se lo dije y me respondió con soberbia y altanería. De pronto, llegó  un hombre, que según deduje, era el padre.
Joaquín interrumpió la conversación entre Clara y Matt.
Joaquín: ¿Quién es esta? Yo te dije que te pusieras a trabajar, Matías.
Matt: Con vos no tengo nada que hablar.
Matt abandonó la empresa, y Clara, aprovechando el momento de la pelea, huyó y pudo irse a la casa.
Venecia: Matías me hace acordar a Noah… Cruel y egoísta, pero por dentro tiene un alma pura y llena de luz.
Clara: ¿Cómo lo hiciste?
Venecia: ¿A qué te refieres?
Clara: A la misión… a mí me resultará imposible, eso es predecible.
Venecia: ¿Por qué crees eso? Que haya pasado una mala experiencia en tu primer encuentro, no quiere decir que te vaya mal en toda la misión.
Clara: Pero es muy previsible, mi energía es minúscula comparada a la tuya.
Venecia: Clara, mi energía vibra en otro tono, al igual que cualquiera de nosotros. Todos tenemos distintas vibraciones, no hay más altas ni más bajas.
Clara: Pero, ambas venimos del mismo mundo y sin embargo tenemos diferentes energías.
Venecia: Clara, pareces muy angustiada, ¿Sabes que hacia yo cuando estaba angustiada? Cantaba. Cantar reconforta y ayuda al alma. Luna, Sol ¿Saben alguna de las canciones?
Sol y Luna: ¡¡Sí!! “Levántate y anda”, “Amor mío”, “Tanto amarte”, “Ahora o nunca”, “Refundación”…
Venecia: ¡Refundación! Esa canción es perfecta.

Ver lo invisible,
Soñar lo imposible,
Buscar lo sensible,
Vivir lo increíble,
Sentir que eres uno
Y ángel te sigue.

Reír con frescura,
Llorar con dulzura,
Luchar con coraje,
Pagar el peaje,
Saltar en altura,
Amar con locura.

Estamos despiertos…
Y así renacemos y nos refundamos,
Ahora es el tiempo ya somos hermanos.

Todos cantaron alegremente, hasta que por fin Clara se sintió con confianza y reconfortada.
Clara: Gracias, ahora sé que puedo cumplir esta misión, por más difícil que se presente. Mi plan de acción será que Matías pueda hacer algo por los demás.
Venecia: Me alegra que puedas confiar en ti misma, en cuanto al plan, no subestimes a los humanos. Bien, ¿Quién sigue?
Amalia: Yo, por favor.
Venecia: De acuerdo, sigue tú Amalia.
Amalia: Mi encuentro con Pedro no fue muy duradero. Apenas me logró distinguir, comenzó a asustarse pensando que yo había sido enviada por Dalila. Luego tuve que dormirlo para que se tranquilice y acabó creyendo que nuestro encuentro había sido solo un sueño… Hasta que vio el noticiero.
Periodista: Y aquí tenemos a Oscar, que dice que volvió de la muerte, sí, escucharon bien, ¡Volvió de la muerte!
Oscar: Yo iba manejando y un camión se cruzó de repente, no logré esquivarlo, y me terminó chocando. En medio de una confusión, una muchacha de alrededor 16 años, se me apareció y me curó las heridas mortales, pero luego me desmayé. Cuando desperté la chica ya no estaba, y los bomberos lograron rescatarme entre los restos del auto.
Periodista: Señoras y señores, lo han escuchado a este señor ¡Volvió de la muerte! Hemos estado investigando y resulta que, hay muchos casos con gente que “volvió de la muerte” que asegura haber visto a una muchacha de unos 15, 16 o 17 años, que los cura y luego ellos se duermen o desmayan. Aquí dejamos el informe, en otras noticias…

Pedro no escuchó lo que seguía, solo podía pensar en esa chica, la que él pensaba que era solo un sueño, producto de su imaginación, pero resulta que no solo él había visto a la muchacha, sino muchas personas más.

Pedro: (Pensando) ¿Acaso fue un sueño o en verdad pasó? No, no es posible, eso es porque esa gente está mal de la cabeza. Sí, eso es, están mal. Solo fue un sueño loco, porque tome esas pastillas.

Amalia lo observaba desde la ventana de su cuarto, contemplando como Pedro negaba una y otra vez lo que en verdad pasó.

Amalia: No he vuelto a interactuar con él, pero lo he estado observando, y jamás salió de su casa, y solo dos veces de su cuarto.
Venecia: ¿Se siente desprotegido o sobreprotegido?
Amalia: De hecho, ahora que lo dices, me he dado cuenta que ninguno de sus padres se preocupa por él, no tiene amigos. Es casi como si la sociedad lo excluyera. Por eso mi plan de acción será que, por lo menos, tenga un amigo.
Venecia: Ten cuidado, Pedro es un chico muy frágil y puede llegar a cometer una locura si alguien lo lastima. ¿Quieres presentar tu encuentro, Flor?
Flor: Si lo que pasó se puede llamar “encuentro”, sí. Cuando llegué y salvé a María antes de que cayera, ella no vaciló en insultarme y enojarse conmigo. Fueron agresiones, tras agresiones, y no solo fueron insultos hacia mí, sino que a ella misma también. No he podido interactuar nuevamente con ella, ni siquiera me deja acercarme a su apartamento.
Venecia: Tranquila Flor, recuerda que al final todo saldrá bien.
Flor: Eso espero, sino la humanidad será destruida, y habrá sido mi culpa.
Venecia: No, no será tu culpa. Si eso ocurre, la culpa será mía, por no haber comandado bien la misión.
Flor: Gracias por sacarme la culpa. En fin, mi plan de acción será que María cambie un poco su humor y su dieta.
Venecia: Eso suena algo difícil, pero seguro lo lograrás. Y falta solamente Mistral, preséntate.
Mistral: Eh… Yo… Ummh…
Venecia: ¿Te sientes bien?
Mistral: Si, si… es solo… soy tímido. Bueno, ummh, cuando llegué. Adrián estaba a punto de ser asesinado, logré evitarlo, pero me vio y tuve que borrarle el recuerdo con un polvo que me dio la Fuerza Femenina, quizás ella ya había previsto eso. Él pudo escapar y cree que ese hombre lo está siguiendo. Entonces, mi plan de acción será que Adrián dejé la delincuencia
Venecia: Bien, ahora que todos están presentados, les daré las normas básicas para su vida humana. Sol, Luna y Amalia deberán ir a la escuela de Dalila y Pedro, ya que en ese lugar es donde ocurre el bullying. Clara, tú deberás ingresar en la fábrica del padre de Matías, ya hemos conseguido un puesto en el cual podrás vigilar en todo momento a Matías, serás la secretaria de Joaquín. Flor, tú vivirás en el edificio de María, junto a Mistral. Ambos serán hermanos que se acaban de mudar a la ciudad, así Mistral podrá usar esta oportunidad para vigilar aún más a Adrián. Y por último, Clara, Flor, Mistral y yo trabajaremos en la panadería de Ángel y Belén, así podemos argumentar como nos sustentamos los gastos.
Listo, ahora que está todo claro, comencemos con la misión, comencemos con el cambio, comencemos con la ¡Refundación!

Por alguna extraña razón, Noah tenía una sensación de alivio en su cuerpo.


Noah: Esta sensación… recuerdo la última vez que me pasó, pero fue hace tiempo, justo cuando… ¿Será…que…Venecia…ha vuelto?

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