Uno a uno fueron llegando los seres de luz a una casa,
hermosamente decorada con todo tipo de antigüedades. La primera en llegar fue
Clara, que por alguna extraña razón, esa casa le resultaba familiar. Entró y se
encontró a una anciana, que la recibió amablemente.
Anciana:
¿Ya han llegado? Creí que tardarían unos cuantos
días más.
Clara:
Disculpe, ¿Quién es usted?
Anciana:
No querida, discúlpame a mí, mi nombre es Belén. La
Fuerza Femenina nos ha comandado a mí y a mi esposo que seamos su familia
aliada.
Clara:
Belén… ¿Dónde he escuchado ese nombre?
Belén:
No te preocupes por eso, ven, aquí atrás los está
esperando Ella.
La segunda en llegar fue Amalia, que con cierta culpa, fue
acompañada por Belén hacia a un pasillo y conoció a Clara. Ambas esperaron a
que llegaran los demás, y Belén aún no les decía nada sobre quien era “Ella”.
Luego, llegaron Sol y Luna, exaltadas y entusiasmadas por su
primera experiencia en la Tierra, ese planeta del cual los habitantes de Astronomy H hablaban y adulaban siempre.
Aunque estaban emocionadas, también tenían cierto nerviosismo, porque de ellas
dependía no solo Dalila, sino la humanidad entera. Belén las guió y saludaron a
Clara y a Amalia, que aún seguían esperando que llegaran Flor y Mistral.
Justamente, la próxima en llegar fue Flor. Apenada y dolida
por el “recibimiento” que le dio su misión. Rápidamente, Belén la contuvo y la
hizo esperar junto a las demás chicas.
El último en llegar fue Mistral. Había llegado con retraso
por haberse topado con una chica llamada Maia.
Mistral:
Disculpa, no te había visto, es que voy con retraso
y…
Chica:
No te hagas problema, yo también estoy con unos
problemas.
Mistral sonrió y le dijo:
Mistral: Me
llamó Mistral ¿y vos?
Chica:
Maia, me llamó Maia.
Mistral:
Maia, que lindo nombre… Me había olvidado, estoy
llegando tarde.
Maia:
¿A dónde vas? Yo conozco mucho por acá, si queres te
acompaño.
Mistral:
No, gracias, pero si voy con alguien y llegó tarde,
seguro me van a regañar.
Maia:
Está bien. Ah, si queres verme estoy en ese bar que
se llama “ViveRo Bar”, pregunta por Maia. Nos vemos.
Después de que Maia se marchará, y él siguiera hacia la casa,
tenía un pensamiento y una sensación extraña que nunca había experimentado
antes. Era como si alegría, paz y gratitud se combinaran y se multiplicaran.
Finalmente llegó y Belén lo presentó a las chicas.
Demoró, pero una vez que se encontró junto a todos, la
anciana dijo:
Belén:
Bueno, Ella los está esperando detrás de la puerta.
Todos se miraron extrañados, pues estaban en frente de una
pared lisa que no tenía nada especial… o sí. La anciana tocó una parte de la
pared que estaba muescada, de pronto se comenzó a hacer un corazón de luz y la
anciana dijo: Aliados.
Una vez dicha la palabra, la pared comenzó a abrirse y un salón, casi
celestial, se presentaba ante ellos.
Belén: Pasen,
Ella está preparándose.
Belén salió, y detrás de ella se cerró la puerta que se
había abierto. Detrás de unas sedas que colgaban y decoraban el techo una joven
pelirroja se presentó diciendo:
Joven:
Veo que han llegado todos sanos y salvos. Me
presento, yo soy Venecia, y estaré a cargo de la misión aquí en la Tierra.
Sol y Luna comenzaron a sorprenderse, ya que en su planeta
existía una leyenda sobre seis seres de luz, de diferentes mundos, que habían
ido a la Tierra a rescatar a seis humanos, y uno de los seres de luz se llamaba
Venecia.
Luna:
¿Tú eres…eres…? ¡¡Eres Venecia!!
Sol:
Eres la misma Venecia que vino a la Tierra a
transformar a Noah, ese joven egoísta y déspota, que solo conquistaba mujeres
para su beneficio, pero luego…
Venecia:
Si, soy yo, pero no se alteren así, contengan la
calma.
Sol
y Luna: Si, claro que sí.
Venecia:
Bien, ¿alguien quiere empezar a exponer el encuentro
y su plan de acción? ¿Qué tal ustedes?
Sol
y Luna: Por supuesto. Cuando llegamos debimos actuar rápido,
debido a que si no lo hacíamos Dalila iba a ser atropellada. La rescatamos,
pero se mostró un poco reacia, eso empeoró cuando llegó Ana, la tía y tutora de
ella.
Ana irrumpió justo cuando Dalila y las gemelas habían hecho
su primer contacto.
Ana: ¿Dónde
te pensas que ibas a ir? ¿Te crees que porque no soy tu madre podes escapar
cuando se te dé la gana? Deja a estas pendejas y vamos a casa.
Sol:
Señora, disculpe…
Ana:
Señora será tu abuela y tu mamá, yo soy señorita,
mocosa.
Luna:
Disculpe, lo que mi hermana intentaba decir es que ¿por
qué Dalila debe irse tan apresuradamente?
Ana:
¿Y a vos que te importa? ¿Qué son, detectives? Vayan
a cuidar su casa, trabajar o lo que sea pero hagan algo. Si yo fuera su madre
las agarraría de los pelos.
Sol:
Nuestros padres están en nuestro pla…
Luna:
¡Pueblo! Están en nuestro pueblo, nosotras somos
estudiantes de intercambio.
Ana:
¿Y yo les pregunté eso? Vamos Dalila, y ustedes
espero no verlas cerca. Se creen que porque son de otro país pueden contestarle
a todo adulto que se les cruza.
Sol y Luna no pudieron hacer más nada para que Dalila no sea
llevada por Ana.
Venecia:
Muy bien, ¿y cuál es su plan de acción?
Sol:
Nuestro plan de acción será liberarla de su tía.
Luna: Quizás
así deje de agredir a los más débiles.
Venecia:
Recuerden que no todo es fácil, se los digo por
experiencia propia. Yo mismo pensé que podría salvar a Noah fácilmente, y sin
embargo, logré un cambio profundo el día 105.
Sol
y Luna: Gracias por el consejo.
Venecia:
Bien, ¿Quién sigue? ¿Qué tal tú? ¿Clara, verdad?
Clara:
Si, ese es mi nombre. Cuando llegué salvé a Matías
de que sea aplastado por una caldera, pero ni siquiera me dijo “Gracias”, se lo
dije y me respondió con soberbia y altanería. De pronto, llegó un hombre, que según deduje, era el padre.
Joaquín interrumpió la conversación entre Clara y Matt.
Joaquín:
¿Quién es esta? Yo te dije que te pusieras a
trabajar, Matías.
Matt:
Con vos no tengo nada que hablar.
Matt abandonó la empresa, y Clara, aprovechando el momento
de la pelea, huyó y pudo irse a la casa.
Venecia:
Matías me hace acordar a Noah… Cruel y egoísta, pero
por dentro tiene un alma pura y llena de luz.
Clara:
¿Cómo lo hiciste?
Venecia:
¿A qué te refieres?
Clara:
A la misión… a mí me resultará imposible, eso es
predecible.
Venecia:
¿Por qué crees eso? Que haya pasado una mala
experiencia en tu primer encuentro, no quiere decir que te vaya mal en toda la
misión.
Clara:
Pero es muy previsible, mi energía es minúscula
comparada a la tuya.
Venecia:
Clara, mi energía vibra en otro tono, al igual que
cualquiera de nosotros. Todos tenemos distintas vibraciones, no hay más altas
ni más bajas.
Clara:
Pero, ambas venimos del mismo mundo y sin embargo
tenemos diferentes energías.
Venecia:
Clara, pareces muy angustiada, ¿Sabes que hacia yo
cuando estaba angustiada? Cantaba. Cantar reconforta y ayuda al alma. Luna, Sol
¿Saben alguna de las canciones?
Sol
y Luna: ¡¡Sí!! “Levántate y anda”, “Amor mío”, “Tanto
amarte”, “Ahora o nunca”, “Refundación”…
Venecia:
¡Refundación! Esa canción es perfecta.
Ver lo invisible,
Soñar lo imposible,
Buscar lo sensible,
Vivir lo increíble,
Sentir que eres uno
Y ángel te sigue.
Reír con frescura,
Llorar con dulzura,
Luchar con coraje,
Pagar el peaje,
Saltar en altura,
Amar con locura.
Estamos despiertos…
Y así renacemos y nos refundamos,
Ahora es el tiempo ya somos
hermanos.
Todos cantaron alegremente, hasta que por fin Clara se
sintió con confianza y reconfortada.
Clara:
Gracias, ahora sé que puedo cumplir esta misión, por
más difícil que se presente. Mi plan de acción será que Matías pueda hacer algo
por los demás.
Venecia:
Me alegra que puedas confiar en ti misma, en cuanto
al plan, no subestimes a los humanos. Bien, ¿Quién sigue?
Amalia:
Yo, por favor.
Venecia:
De acuerdo, sigue tú Amalia.
Amalia:
Mi encuentro con Pedro no fue muy duradero. Apenas
me logró distinguir, comenzó a asustarse pensando que yo había sido enviada por
Dalila. Luego tuve que dormirlo para que se tranquilice y acabó creyendo que
nuestro encuentro había sido solo un sueño… Hasta que vio el noticiero.
Periodista:
Y aquí tenemos a Oscar, que dice que volvió de la
muerte, sí, escucharon bien, ¡Volvió de la muerte!
Oscar:
Yo iba manejando y un camión se cruzó de repente, no
logré esquivarlo, y me terminó chocando. En medio de una confusión, una
muchacha de alrededor 16 años, se me apareció y me curó las heridas mortales,
pero luego me desmayé. Cuando desperté la chica ya no estaba, y los bomberos
lograron rescatarme entre los restos del auto.
Periodista:
Señoras y señores, lo han escuchado a este señor
¡Volvió de la muerte! Hemos estado investigando y resulta que, hay muchos casos
con gente que “volvió de la muerte” que asegura haber visto a una muchacha de
unos 15, 16 o 17 años, que los cura y luego ellos se duermen o desmayan. Aquí
dejamos el informe, en otras noticias…
Pedro no escuchó lo que seguía, solo podía pensar en esa
chica, la que él pensaba que era solo un sueño, producto de su imaginación,
pero resulta que no solo él había visto a la muchacha, sino muchas personas
más.
Pedro:
(Pensando) ¿Acaso fue un sueño o en verdad pasó? No,
no es posible, eso es porque esa gente está mal de la cabeza. Sí, eso es, están
mal. Solo fue un sueño loco, porque tome esas pastillas.
Amalia lo observaba desde la ventana de su cuarto,
contemplando como Pedro negaba una y otra vez lo que en verdad pasó.
Amalia:
No he vuelto a interactuar con él, pero lo he estado
observando, y jamás salió de su casa, y solo dos veces de su cuarto.
Venecia:
¿Se siente desprotegido o sobreprotegido?
Amalia:
De hecho, ahora que lo dices, me he dado cuenta que
ninguno de sus padres se preocupa por él, no tiene amigos. Es casi como si la
sociedad lo excluyera. Por eso mi plan de acción será que, por lo menos, tenga
un amigo.
Venecia:
Ten cuidado, Pedro es un chico muy frágil y puede
llegar a cometer una locura si alguien lo lastima. ¿Quieres presentar tu
encuentro, Flor?
Flor:
Si lo que pasó se puede llamar “encuentro”, sí.
Cuando llegué y salvé a María antes de que cayera, ella no vaciló en insultarme
y enojarse conmigo. Fueron agresiones, tras agresiones, y no solo fueron
insultos hacia mí, sino que a ella misma también. No he podido interactuar
nuevamente con ella, ni siquiera me deja acercarme a su apartamento.
Venecia:
Tranquila Flor, recuerda que al final todo saldrá
bien.
Flor:
Eso espero, sino la humanidad será destruida, y
habrá sido mi culpa.
Venecia:
No, no será tu culpa. Si eso ocurre, la culpa será
mía, por no haber comandado bien la misión.
Flor:
Gracias por sacarme la culpa. En fin, mi plan de
acción será que María cambie un poco su humor y su dieta.
Venecia:
Eso suena algo difícil, pero seguro lo lograrás. Y falta
solamente Mistral, preséntate.
Mistral:
Eh… Yo… Ummh…
Venecia:
¿Te sientes bien?
Mistral:
Si, si… es solo… soy tímido. Bueno, ummh, cuando
llegué. Adrián estaba a punto de ser asesinado, logré evitarlo, pero me vio y
tuve que borrarle el recuerdo con un polvo que me dio la Fuerza Femenina,
quizás ella ya había previsto eso. Él pudo escapar y cree que ese hombre lo
está siguiendo. Entonces, mi plan de acción será que Adrián dejé la
delincuencia
Venecia:
Bien, ahora que todos están presentados, les daré
las normas básicas para su vida humana. Sol, Luna y Amalia deberán ir a la
escuela de Dalila y Pedro, ya que en ese lugar es donde ocurre el bullying.
Clara, tú deberás ingresar en la fábrica del padre de Matías, ya hemos
conseguido un puesto en el cual podrás vigilar en todo momento a Matías, serás
la secretaria de Joaquín. Flor, tú vivirás en el edificio de María, junto a
Mistral. Ambos serán hermanos que se acaban de mudar a la ciudad, así Mistral
podrá usar esta oportunidad para vigilar aún más a Adrián. Y por último, Clara,
Flor, Mistral y yo trabajaremos en la panadería de Ángel y Belén, así podemos
argumentar como nos sustentamos los gastos.
Listo, ahora que está todo claro, comencemos con la
misión, comencemos con el cambio, comencemos con la ¡Refundación!
Por alguna extraña razón, Noah tenía una sensación de alivio
en su cuerpo.
Noah:
Esta sensación… recuerdo la última vez que me pasó,
pero fue hace tiempo, justo cuando… ¿Será…que…Venecia…ha vuelto?
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